Lula sanciona ley sobre el Marco Legal del Transporte Público Colectivo

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó, con vetos, la ley que establece el Marco Legal del Transporte Público Colectivo. El objetivo del texto es modernizar la política de este tipo de transporte en el país, con la diversificación del financiamiento y la mejora de la regulación y operación del transporte público urbano.
Uno de los avances estructurales del nuevo marco es la ruptura con el modelo predominante en Brasil, en el que la financiación del transporte público recae casi exclusivamente en la tarifa pagada por el usuario. La Ley nº 15.432/2026 fue publicada, este domingo (14), en una edición extra del Diario Oficial de la Unión (DOU).
La medida allana el camino para la discusión del arancel cero y autoriza el uso de nuevas fuentes de financiamiento para subsidiar los aranceles, como la publicidad, la explotación comercial de espacios y los recursos de la Contribución para la Intervención en el Dominio Económico (Cide Combustíveis).
El Cide es un impuesto federal que grava la importación y venta de petróleo, gas natural, alcohol carburante y sus derivados. Creado por una ley de 2001, sus recursos se asignan a infraestructura de transporte, proyectos ambientales y subsidios al precio de los combustibles.
El texto fue aprobado en mayo por el Congreso Nacional y aborda también el fortalecimiento de la integración física y tarifaria de los sistemas de transporte, el aumento de la transparencia en la gestión pública, la transición hacia fuentes de energía renovables y la creación de mecanismos nacionales para compartir datos y monitorear la calidad de los servicios.
Otro punto a destacar es la definición de parámetros mínimos de calidad para los sistemas de transporte público, incluyendo criterios como regularidad, puntualidad, accesibilidad, seguridad, comodidad y satisfacción de los pasajeros.. El texto también prevé que la remuneración de los operadores podrá estar vinculada al rendimiento y la calidad del servicio prestado.
Vetos
En un comunicado, la Presidencia de la República informó que los vetos presidenciales al Marco Legal del Transporte Público Colectivo tuvieron como objetivo preservar la sostenibilidad fiscal y evitar impactos en las políticas gratuitas existentes.
Eliminados extractos que obligaban a estados y municipios a pagar íntegramente las gratuidades y descuentos tarifarios con recursos del presupuesto públicoademás de disposiciones que vinculaban las subvenciones públicas a la remuneración de los operadores.
“Se consideró que estos requisitos podrían generar gastos sin recursos previstos y poner en riesgo beneficios ya otorgados a la población”, dice el comunicado, añadiendo que los vetos no impiden la concesión de subsidios para financiar tarifas gratuitas y descuentos tarifarios.
“Lo que se eliminó fue la obligatoriedad de este financiamiento y el plazo de adaptación, medidas que podrían hacer inviable el modelo adoptado actualmente por varias entidades federativas y generar inestabilidad en el sistema”, reforzó la Presidencia.
También fueron vetados dispositivos relacionados con las competencias de las entidades federativas, como la exención obligatoria de peajes para los autobuses en las carreteras estatales y municipales y la provisión de subsidios federales para las tarifas del transporte local. La justificación era preservar la autonomía de estados y municipios, evitar nuevos gastos obligatorios para la Unión y garantizar la seguridad jurídica en la gestión de los sistemas de transporte.
Otros vetos se aplican a la creación de nuevas estructuras administrativas, reglas de compensación para los concesionarios y la asignación obligatoria del 60% de los recursos de Cide Combustíveis a las áreas urbanas. Según el gobierno, las medidas buscan evitar un aumento del gasto permanente, reducir los riesgos fiscales para las autoridades públicas y preservar la flexibilidad presupuestaria para satisfacer las diferentes necesidades y prioridades del país.


