Cómo la desinformación complica la lucha contra las enfermedades en la República Democrática del Congo

La epidemia de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) sigue ganando terreno, con un aumento del número de casos y una propagación a nuevas áreas geográficas, advirtió el viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pero en el este del país, los cuidadores y las ONG que luchan contra la epidemia se enfrentan ahora a un segundo flagelo: la desinformación, cuyas “graves consecuencias” (retrasos en la atención, denegación de atención, ataques) están frenando la erradicación del virus.
Desafíos en cuanto a la epidemia de Covid
“Aquí no hay ébola, todo el mundo está viviendo su mejor vida”, dice en inglés ante la cámara una mujer de pelo largo trenzado que dice estar en la República Democrática del Congo. “El único lugar donde hay ébola es en las redes sociales y en los medios internacionales”. Su vídeo, incluido en una publicación X que ha recibido más de 41.000 me gusta, es sólo un ejemplo entre otros de la desinformación masiva que rodea a la epidemia, que ya ha causado alrededor de un centenar de muertes en el país.
Al igual que con el Covid, “nos encontramos con cuestionamientos sobre la existencia de la enfermedad, acusaciones contra las autoridades sanitarias o incluso la promoción de tratamientos no validados”, observa Hemes Nkwa, epidemiólogo camerunés, activo en la lucha contra la desinformación sanitaria en África.
Uno de cada tres residentes no cree que exista el Ébola
En línea, pero también directamente en las plazas de los pueblos, algunos invocan la brujería para explicar estas muertes repentinas, mientras que otros están convencidos de que la enfermedad se inventó desde cero para permitir al gobierno congoleño o a las ONG atraer ayuda financiera extranjera.
La ONG ActionAid estima que en Ituri, región del este del país muy afectada por la epidemia, una de cada tres personas no cree que exista el ébola. Esta “desinformación es casi tan peligrosa como el propio virus y se propaga con la misma rapidez”, advirtió Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. Porque obstaculiza gravemente la respuesta sanitaria.


