Miles de manifestantes bloquean el acceso al estadio de fútbol de la Ciudad de México

Miles de manifestantes bloquearon el martes el acceso principal al Estadio Azteca, en la capital mexicana, donde el jueves se celebrará la ceremonia y el partido inaugural del Mundial. Las autoridades desplegaron miles de policías, que instalaron barreras de hormigón y colocaron un remolque a lo largo de la pista para impedir su avance hacia el estadio que acogerá el partido inaugural del Mundial entre México y Sudáfrica el jueves.
En el origen del movimiento, un grupo disidente del sindicato de educación CNTE. Los docentes movilizados exigen un aumento de salarios y la derogación de una ley sobre pensiones. “Queremos llegar al estadio”, explica un manifestante, Ángel Villalobos. “El gobierno ha dado ciertas respuestas, pero no nos satisfacen”. En las filas, la determinación permanece intacta. “La lucha continúa”, afirma otro manifestante, Austreberto Flores.
Un bloqueo a las puertas del Mundial
Los manifestantes también están acampados cerca del Zócalo, la plaza central de la Ciudad de México, donde se ha creado una zona para sus seguidores. Ya piden más medidas el jueves, día del partido inaugural. Un panorama preocupante a pocas horas del inicio de la competición. Ante la situación, la presidenta Claudia Sheinbaum denuncia una “provocación”. Las protestas incluyen el bloqueo de avenidas y la destrucción de estatuas relacionadas con la Copa del Mundo.
Por el momento, descarta cualquier represión policial y asegura que quiere preservar el buen desarrollo del evento. Promete que “la celebración de la inauguración del Mundial va (ra) bien, en paz y tranquilidad”. La jefa de Estado no asistirá al acto inaugural en el Estadio Azteca, y ha señalado que estudia confirmar su presencia en la zona reservada para los aficionados cerca de la que se ubica el palacio presidencial. “Veremos cómo evoluciona la situación con los docentes”, indicó recién el martes.

