La “notable” colección de tatuajes de prisioneros de Alexandre Lacassagne

Elise Martín
Publicado el 30/05/2026 a las 12:02 p.m. • Actualizado el 30/05/2026 a las 12:02 p.m.
Aunque hoy en día los tatuajes están completamente democratizados, no siempre fue así. En el siglo XIX, Alexandre Lacassagne, profesor de medicina forense, fue uno de los primeros en documentar lo que representaban estos dibujos en aquella época. Y hoy sus cuadernos acaban de ser presentados en Lyon, después de varios años de restauración y digitalización por parte de la Biblioteca Nacional de Francia (BNF). Esta colección de Alexandre Lacassagne, considerado el fundador de la antropología criminal, es un “tesoro” para los especialistas.
Los cuadernos, que durante mucho tiempo se creyeron desaparecidos, compuestos por siete volúmenes que contienen 867 copias de tatuajes, en realidad fueron “precisamente conservados” por Liliane Daligand, profesora de medicina forense. De hecho, la colección se había dejado en las instalaciones de la universidad de medicina. En 2017, cuando una promoción iba a llevar el nombre de esta médica forense, Liliane Daligand sacó a relucir los trabajos que le habían confiado en los años 1970. “No me di cuenta del tesoro que tenía en mis alacenas”, dice hoy, confundida, sin darse cuenta “de que los estábamos buscando”. Las colecciones, que datan del siglo XIX, fueron restauradas a partir de 2023.
Descubra, a través de esta presentación de diapositivas, los tatuajes recogidos directamente de la piel de los presos por Alexandre Lacassagne.
Los cuadernos de notas de Alexandre Lacassagne reúnen 867 tatuajes copiados directamente de la piel de prisioneros del siglo XIX.– E. Martín / 20 Minutos/ 20 Minutos
Alexandre Lacassagne nació en 1843 en Cahors y murió en 1924 en Lyon. Es el primer profesor de medicina forense, considerado el fundador de la escuela de criminología de Lyon y el promotor de “la ciencia del crimen”. “Desarrolló técnicas como el método index, es decir, congelar la escena del crimen para encontrar huellas o recoger una colilla”, explica Muriel Salle, profesora de la Universidad de Lyon-1. También se preocupó de identificar a las personas por las huellas que dejaron. Fue el primero en tener la idea de que podíamos rastrear científicamente el crimen. »
La práctica del tatuaje es principalmente masculina y está reservada a personas “desagradables”.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
Al contrario de lo que observamos hoy, el tatuaje en el siglo XIX era algo que no se hacía, o sólo en determinados círculos. “Son las personas “desagradables” las que se hacen tatuajes”, continúa Muriel Salle. En aquella época, los tatuajes eran principalmente marineros, prisioneros y prostitutas. Pero la práctica del tatuaje es principalmente masculina.
Los tatuajes son formas de identificar a las personas, en una época en la que no tenemos fotografías de personas y menos documentos de identidad.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
“Como Alexandre Lacassagne se interesa por la ciencia del crimen y de los delincuentes, también le interesa el tatuaje, que es una forma de identificar a los delincuentes en una época en la que no tenemos fotografías de personas ni documentos de identidad”, indica el historiador. También son indicadores de la vida y la trayectoria de los individuos, en particular de los delincuentes, en un momento en que los especialistas empiezan a decir que “el contexto social puede explicar acciones que parecen individuales”.
Para recoger los tatuajes, Alexandre Lacassagne utilizó un lienzo transparente antes de reproducirlos en cartón con información sobre la persona.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
Alexandre Lacassagne comenzó su colección de tatuajes durante sus misiones como médico militar en Argelia, dentro de los batallones africanos, con prisioneros. Para coleccionar sus tatuajes, transfiere los diseños directamente sobre la piel de los individuos, utilizando un lienzo transparente, y luego los reproduce en cartón. En el reverso de esta cartulina, Alexandre Lacassagne anota la identidad de la persona, su régimen social, las circunstancias del tatuaje, su ubicación en el cuerpo.
Alexandre Lacassagne ha clasificado su colección de tatuajes por temáticas.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
Metáforas, mujeres, emblemas… Todos los diseños están clasificados por temáticas, son siete en total para 867 tatuajes. “Hay muchos emblemas profesionales, incluido llevar un tatuaje que marca la pertenencia a una profesión, como las anclas marinas, para todos los marineros”, afirma Muriel Salle. También hay emblemas militares, que muestran que “pertenecías a un batallón, participaste en una batalla”. “También encontramos representaciones de Juana de Arco o Juana Hachette. Es cultura popular, figuras heroicas que están en los libros de texto escolares. »
Para obtener el rojo para el tatuaje, se trituraron insectos.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
En aquella época, para tatuar se hacía una incisión en la piel con la punta de un cuchillo para aplicar pigmentos, como tinta china, negro de carbón o rojo bermellón, que se obtenían aplastando insectos. Para desinfectar el dibujo final se utilizó orina.
Los tatuajes pueden parecer ingenuos.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
Como señala el historiador, estos dibujos pueden parecer “ingenuos”. “Visualmente, no se parecen a los bellos tatuajes de hoy ni a la tradición del tatuaje japonés, con líneas finas… Son dibujos que podrían parecer infantiles, pero son una forma de autoexpresión, por parte de personas que no han hablado ni escrito”, insiste Muriel Salle. Para ella, es una forma de captar una forma de cultura popular, de estas poblaciones que “no dejan huellas preservadas en los archivos”.
Además de una colección de tatuajes, Alexandre Lacassagne ha creado una colección de jergas.– E. Martín / 20 Minutos/ 20 Minutos
Alexandre Lacassagne considera que los tatuajes son “el lenguaje de las poblaciones marginales”. También recopiló palabras de jerga. “Como frecuenta mucho las cárceles, pide a los delincuentes que le enseñen “el idioma de la prisión”, revela el historiador Muriel Salle, quien escribió un diccionario de jergas para comprender el idioma de estas poblaciones marginales. »
En el reverso de los tatuajes, Alexandre Lacassagne indicó mucha información sobre las poblaciones marginales.– E. Martín / 20 Minutos/ 20 Minutos
Para Muriel Salle, “si sabemos interpretar bien los símbolos, son los propios tatuados los que podemos escuchar, con estos cuadernos”.
Un ejemplo de los tatuajes transferidos por Alexandre Lacassagne.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
Según los especialistas, en la colección de Alexandre Lacassagne hay un total de 1.333 tatuajes, que recopiló en la piel de 378 personas.
Las figuras de mujeres son los dibujos más representados en la colección de Alexandre Lacassagne.– Biblioteca Universitaria Lyon 1/ Céline Chagnard BU Lyon 1
Las figuras femeninas son generalmente representaciones de las prometidas de los individuos. También puede ser el retrato de la bailarina “estrella” de la época o un dibujo “copiado” de una caja de cerillas, o de periódicos ilustrados, indican los especialistas. Estas representaciones también provienen en ocasiones del imaginario erótico del siglo XIX. “Esto dice mucho sobre cómo podían circular las imágenes en aquella época”, subraya el historiador.
Uno de los siete volúmenes de la colección Alexandre Lacassagne.– E. Martín / 20 Minutos/ 20 Minutos
Los especialistas señalan que esta colección es “notable desde todos los puntos de vista”, por la forma en la que está constituida, con cerca de 1.000 tatuajes copiados en la piel de los presos y la documentación que rodea sus vidas. Pero también, por su trasfondo, que ilustra una práctica del tatuaje en una época, la del siglo XIX, diferente a la práctica actual.
Los libros de tatuajes de Alexandre Lacassagne representan un “tesoro”, según los especialistas.– E. Martín / 20 Minutos/ 20 Minutos
El BNF dedicó 195 horas a restaurar los siete volúmenes de los cuadernos de notas de Alexandre Lacassagne.

