El superávit primario del Gobierno Central alcanza R$ 25,2 mil millones en abril

Con una recaudación de fondos récord, El Gobierno Central –Tesoro Nacional, Seguridad Social y Banco Central– tuvo un superávit primario de R$ 25,2 mil millones en abril de este año, frente a un resultado positivo de R$ 18,2 mil millones en el mismo período de 2025. El resultado fue publicado este jueves (28) por el Tesoro Nacional.
En términos reales –descontada la inflación– hubo un aumento del 32,7% en el superávit del mes de abril.
“El resultado conjunto del Tesoro Nacional y del Banco Central fue un superávit de R$ 58,3 mil millones, mientras que la Seguridad Social (RGPS) presentó un déficit de R$ 33,1 mil millones. Comparado con abril de 2025, el resultado primario resultó de la combinación de un crecimiento real del 5,8% en los ingresos netos (R$ 12,8 mil millones) y del 3,3% en los gastos totales (R$ 6,6 mil millones)”, explicó el Tesoro.
Los números de abril de este año fueron mejores de lo esperado por las entidades financieras. Según la encuesta Prisma Fiscal, publicada mensualmente por el Ministerio de Hacienda, los analistas de mercado esperaban un resultado positivo de R$ 17,8 mil millones en el mes.
En lo que va del año, de enero a abril, el resultado primario del Gobierno Central tiene un superávit de R$ 8,7 mil millones, frente a un resultado positivo de R$ 73,2 mil millones en el mismo período de 2025. El saldo del cuatrimestre se vio impactado por el pago anticipado de órdenes judiciales que, en 2026, se concentró en el mes de marzo y, en 2025, en julio.
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Objetivo fiscal
El resultado primario representa la diferencia entre ingresos y gastos, sin tener en cuenta los pagos de intereses de la deuda pública. La meta fiscal establecida para 2026 prevé un superávit primario del 0,25% del PIB, alrededor de R$ 34,9 mil millones, excluyendo el pago de órdenes judiciales y gastos autorizados fuera del marco fiscal.
Las reglas fiscales, sin embargo, establecen un límite de tolerancia en relación con el objetivo central. Por lo tanto, se considerará cumplido si el gobierno obtiene cero resultados primarios o incluso un superávit de R$ 57,8 mil millones.
Sin embargo, las normas aprobadas permiten excluir del cálculo hasta R$ 64,4 mil millones en gastos, incluidas las órdenes judiciales. Incluso con estas reducciones, la previsión oficial del gobierno es de un déficit efectivo de R$ 60,3 mil millones para el año.
Ingresos y gastos
Entre los aspectos más destacados del crecimiento de los ingresos el mes pasado se encuentran:
- R$ 1,1 mil millones (14%) en la recaudación del Impuesto de Importación, asociado, especialmente, al aumento del 9,5% en el valor en dólares de las importaciones y en la tasa impositiva promedio efectiva.
- R$ 4,8 mil millones (5,7%) en la recaudación del impuesto a la renta, debido principalmente a la expansión de los ingresos de residentes en el exterior (38,9%) con intereses, comisiones, regalías y asistencia técnica, y de las rentas de capital (21,4%), impulsadas por inversiones en renta fija e intereses sobre el patrimonio;
- R$ 1,8 mil millones (29,5%) con el Impuesto a las Operaciones Financieras (IOF), resultante de mayores ingresos por operaciones de cambio (salidas), operaciones de crédito y valores;
- R$ 4,5 mil millones (14,4%) con la Contribución para el Financiamiento de la Seguridad Social (Cofins), debido al crecimiento de la venta de bienes y servicios;
- R$ 4,1 mil millones (7,2%) con ingresos previsionales, reflejando el dinamismo del mercado de trabajo, el crecimiento real de las cotizaciones previsionales del Simples Nacional y la reevaluación de la nómina;
- R$ 5,1 mil millones (9,8%) provenientes de la exploración de recursos naturales, influenciado principalmente por el aumento del precio internacional del barril de petróleo.
Sin embargo, hubo una caída de R$ 3,3 mil millones (82,4%) en los ingresos por dividendos y participaciones, destacándose la reducción de los pagos a Caixa (R$ 2,9 mil millones).
Otro factor que contribuyó a atenuar el crecimiento de los ingresos primarios netos fue el aumento de R$ 2,4 mil millones (7,2%) en las transferencias de los fondos de participación federativa, lo que reflejó la dinámica de los impuestos que constituyen la base de dicha participación.
Por el lado del gasto, los principales aumentos fueron:
- R$ 3,1 mil millones (3,4%) en prestaciones de seguridad social; explicado por el aumento del número de beneficiarios y ajustes reales en el salario mínimo;
- R$ 3,1 mil millones (9,8%) con cargas de personal y sociales, debido a los ajustes salariales concedidos al servicio público federal y a que el efecto financiero del ajuste de 2025 había aumentado la conciencia sobre los gastos primarios sólo a partir de mayo.



