Últimas

Duralex solicitará su colocación en sindicatura, preocupación para empleados e inversores

Nuevo golpe para la industria francesa. La fábrica de vidrio Duralex, de la que sus empleados se harán cargo en 2024, podría volver a quedar en suspensión de pagos, según supimos el miércoles. La empresa, con 243 empleados y con sede en La Chapelle-Saint-Mesmin, cerca de Orleans, deberá presentar una solicitud en este sentido ante el tribunal de comercio de Orleans a principios de la próxima semana. De aceptarse el procedimiento, se trataría de la quinta recuperación judicial en unos veinte años para el fabricante del famoso cristal templado.

La situación financiera de la empresa se califica de especialmente degradada. Una fuente cercana al asunto describe una situación “sombría” y denuncia que una gestión “catastrófica” ha llevado a Duralex a un “callejón sin salida”. Según esta misma fuente, “las arcas están vacías y los empleados sólo han recibido el 50% de su último sueldo”. El viernes pasado, el Ministerio de Economía ya había confirmado que se estaba llevando a cabo una auditoría a petición del Estado debido a un flujo de caja considerado “ajustado”.

Movilización financiera para nada

Estas nuevas dificultades llegan apenas unos meses después de una importante movilización en torno a la marca. En el otoño de 2025, Duralex había recaudado en pocas horas más de 20 millones de euros en promesas de inversión en el marco de una recaudación de 5 millones de fondos destinada a apoyar su recuperación. Pero desde la salida oficial a mediados de abril de François Marciano, figura de la adquisición de la cooperativa, muchas preguntas rodean el futuro de la empresa. Reemplazado por Peggy Sadier, ex directora de marketing y ventas, habría sido “despedido” según la CGT, al igual que su hijo Antoine Marciano, nombrado director financiero.

Nuestro archivo Economía

Antes de su marcha, François Marciano se había fijado un objetivo de facturación de 35 millones de euros hasta 2026 o 2027 para recuperar el equilibrio financiero, antes de fijarse un objetivo de 39 millones de euros hasta 2030. Sin embargo, varios observadores consideraron que estos objetivos eran difíciles de alcanzar, incluso “insostenibles”. Alrededor del 60% de los empleados de la única fábrica de Duralex habían invertido en la cooperativa, apoyada financieramente por la región Centre-Val de Loire y Orléans Métropole.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior