Entra en vigor NR-1 y amplía la atención en salud mental de los trabajadores

Las nuevas normas de Seguridad y Salud en el Trabajo entran en vigor este martes (26). Como resultado, los empleadores, directivos y empleados de todos los sectores tendrán que cumplir normas más estrictas, buscando identificar y eliminar los riesgos laborales, incluidos los que afectan a la salud mental de los trabajadores.
Los nuevos lineamientos y requisitos están contenidos en la última actualización de la convocatoria. NR-1, Norma Reguladora nº 1 (NR-1)que trata de la Gestión de Riesgos Laborales (ORM) en general. Lo define el Ministerio de Trabajo y Empleo (MTE) en una comisión tripartita, que reúne a representantes de empleadores y trabajadores.
La actualización de la NR-1 fue aprobada en agosto de 2024 y debía entrar en vigor en mayo de 2025. Sin embargo, el MTE decidió dar más tiempo a las empresas para adaptarse e implementar las nuevas reglas con carácter educativo y orientador.
Ahora que las directrices ya están en vigor, las empresas están siendo supervisadas en cuanto a su cumplimiento. El ministerio informó que, durante los primeros 90 días, la inspección sólo orientará a las empresas, indicando, cuando sea necesario, la necesidad de ajustes. Transcurrido este plazo, se aplicarán sanciones como multas y embargos, según corresponda.
Qué cambia con el nuevo NR-1
El principal cambio aprobado en la norma, en 2024, fue la obligación de que las empresas identificaran también “factores de riesgo psicosocial relacionados con el trabajo”, como, por ejemplo, la sobrecarga de trabajo y el acoso.
Hasta entonces, la norma sólo estipulaba la obligación de las empresas de indicar, en sus Programas de Gestión de Riesgos, los riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y de accidentes laborales.
En el manual de orientación lanzado en marzo de este año, el MTE destacó que la gestión de riesgos psicosociales abarca aspectos relacionados con la organización del trabajo que pueden generar efectos psicológicos, físicos y sociales. Entre ellos, el desencadenamiento o agravamiento del estrés laboral, el agotamiento, los Trastornos Musculoesqueléticos Relacionados con el Trabajo (WMSD) y la depresión, entre otros. Esto no significa “verificar los síntomas individuales” de cada trabajador, sino monitorear constantemente las condiciones laborales que pueden afectar la salud mental.
“Se trata de considerar qué factores de la actividad laboral son estresantes, que pueden provocar la aparición de lesiones o problemas de salud para el trabajador”, destaca el manual.
El ministerio advierte que, para gestionar los factores de riesgo psicosocial, los empleadores también deben observar las disposiciones de otras normas reglamentarias, en particular la NR-17, que trata de la ergonomía en el lugar de trabajo.
Responsabilidad compartida
Según el director científico de la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo (Anamt), Ricardo Beça, al realizar la Gestión de Riesgos Laborales (GRO), Las empresas tendrán que mirar con atención la organización del trabajo, evitando presiones excesivas sobre los empleados, objetivos incompatibles, sobrecarga, horarios de trabajo mal organizados, acoso, violencia y fallos de comunicación.
“También es importante resaltar que no se trata de hacer un diagnóstico psiquiátrico del trabajador. Se trata de identificar y controlar factores laborales que pueden generar o agravar una enfermedad”, explicó Beça.
En una entrevista con Radio Nacionaldesde el Empresa Brasileña de Comunicaciones (EBC)el médico destacó que La más reciente actualización de la NR-1 fue importante para ubicar la salud psicológica y mental dentro de la lógica de la prevención y para la redistribución de responsabilidades.
“Antes el tema sólo aparecía cuando ya había una crisis […] La salud mental en el trabajo es una responsabilidad compartida. El trabajador necesita buscar ayuda y la organización también necesita identificar y controlar los riesgos laborales”.
Prevención
Según el Ministerio de Trabajo y Empleo, la salud mental es un tema fundamental en el contexto actual, “haciendo evidente la importancia de que las organizaciones aborden los factores de riesgo psicosocial relacionados con el trabajo con el objetivo de prevenir enfermedades mentales y otras lesiones y problemas de salud de los trabajadores”.
En 2025, la Seguridad Social otorgó 546.254 prestaciones de seguridad social por trastornos mentales y del comportamiento. Un resultado 15,6% superior al de 2024, cuando se otorgaron 472.328 beneficios.
Las mayores causas de ausencia laboral por cuestiones psicosociales registradas el año pasado fueron los casos de trastornos de ansiedad (166.489) y episodios depresivos (126.608). En sexto lugar quedaron los 23.773 casos de reacciones graves de estrés y trastornos de adaptación.
Según la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo, los resultados de los últimos años apuntan a una situación preocupante: las ausencias del trabajo de más de 15 días, derivadas de trastornos mentales, han entrado en una trayectoria de crecimiento acelerado, con graves impactos financieros.
* Colaboró, Gabriel Brum, reportero de Rádio Nacional



