Falta de lluvias empeora estado de cosecha de maíz en Paraná

La situación de los cultivos de maíz de segunda cosecha en Paraná empeoró la semana pasada ante la persistencia de precipitaciones inferiores al promedio, aumentando la preocupación por el potencial productivo del segundo estado productor de cereales del país, según datos divulgados este martes por el Departamento de Economía Rural (Deral).
En el cotejo semanal, la porción de maíz fuera de temporada clasificado en mal estado ascendió al 4%, frente al 1% del relevamiento anterior. Los cultivos en condiciones medias aumentaron del 8% al 11%, mientras que la superficie considerada en buenas condiciones cayó al 85%, frente al 91% de la semana pasada.
Deral atribuye el deterioro principalmente al déficit hídrico registrado en las últimas semanas, con precipitaciones inferiores a las esperadas para el período, lo que ha afectado al desarrollo de las plantas, especialmente en las fases más sensibles del ciclo.
“Es poco probable que las zonas en malas condiciones reviertan (esta situación), incluso si hay recuperación de agua en los próximos días”, dijo Edmar Gervásio, especialista de Deral.
Según él, parte de los cultivos todavía pueden reaccionar, dependiendo del clima. “Los cultivos en condiciones normales tienen mayor potencial de recuperación”, afirmó.
A finales de marzo, Deral mantuvo prácticamente estable la estimación del llamado “maíz de contraestación” para la campaña 2025/26 en 17,54 millones de toneladas con relación a la proyección de febrero. El volumen representaría una reducción del 1% respecto a 2025, cuando la productividad era mayor.
Del total cultivado, el 23% del maíz en Paraná se encuentra en floración y el 4% en fructificación, lo que requiere lluvias para su desarrollo productivo.
Según Gervásio, las situaciones más críticas se concentran en las regiones suroeste y oeste de Paraná, donde los volúmenes de lluvia acumulados en los últimos dos meses estuvieron por debajo del promedio histórico. En estas zonas, el estrés hídrico ha limitado el desarrollo vegetativo y aumentado el riesgo de pérdidas productivas.
Se espera cierta mejora de las condiciones climáticas en el corto plazo, pero el escenario aún es incierto. “Simepar está indicando que esta semana habrá lluvias en todo el estado. Hay que esperar para ver si efectivamente suceden y cuál será la intensidad”, dijo el experto.
El boletín Deral también destacó la estabilidad de las condiciones de la soja, cuya cosecha está prácticamente terminada en el Estado (96% de la superficie).
Según la agencia, el 84% de los cultivos restantes permanecen clasificados como buenos, mientras que el 14% se encuentran en condiciones regulares y el 2% en malas condiciones, lo que refleja impactos climáticos específicos a lo largo del ciclo.
Si bien la cosecha de soja presenta un resultado considerado positivo en términos generales, Deral observó variabilidad de la productividad regional, especialmente en áreas que enfrentaron períodos prolongados de sequía, lo que llevó a revisiones ocasionales en las estimaciones iniciales de rendimiento.



