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La salud animal se convierte en un diferencial económico para la ganadería brasileña

El reconocimiento internacional de Brasil como país libre de fiebre aftosa sin vacunación consolidó su credibilidad como uno de los principales activos de la ganadería nacional, según representantes del sector.

En los últimos meses, una secuencia de decisiones de socios comerciales y medidas del gobierno brasileño reforzaron el escenario, ampliaron el acceso de la carne vacuna y porcina a mercados estratégicos y fortalecieron la posición del país entre los mayores exportadores mundiales de proteínas animales.

La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a los animales de pezuña hendida, como el ganado vacuno, búfalos, cerdos, ovejas y cabras. Aunque rara vez supone un riesgo para los humanos, provoca fiebre y lesiones en la boca y pezuñas de los animales.

La fiebre puede provocar importantes pérdidas económicas debido a la caída de la productividad y, principalmente, a las restricciones impuestas al comercio internacional de carne y productos animales.

Por este motivo, el control de enfermedades se considera uno de los pilares de la defensa agrícola. Los países importadores tienden a exigir normas sanitarias estrictas para autorizar la entrada de carne, lo que hace que el estatus sanitario sea un diferenciador competitivo para los exportadores.

Brasil no registra casos de fiebre aftosa desde 2006. Después de años de campañas de vacunación, vigilancia epidemiológica e inversiones en inspección, el país recibió el reconocimiento de la OMS (Organización Mundial de Sanidad Animal), en 2025, como territorio libre de fiebre aftosa sin vacunación.

La certificación representa un mayor nivel de seguridad sanitaria y abre puertas a mercados que requieren este estándar.

China amplía oportunidades

Uno de los principales hitos de esta nueva etapa ocurrió en junio de este año, cuando China reconoció oficialmente a todo el territorio brasileño como libre de fiebre aftosa.

La decisión puso fin a una negociación que duró alrededor de dos años y eliminó restricciones que aún existían para algunos estados brasileños.

Como resultado, el país ahora puede expandir las exportaciones de productos de carne vacuna y porcina de mayor valor agregado, como carnes y despojos con hueso, cuya comercialización depende de este reconocimiento sanitario.

Como principal destino de las exportaciones agroindustriales brasileñas, China representa un mercado estratégico para la ganadería nacional. El nuevo estatuto también allana el camino para futuras cualificaciones de los mataderos y amplía el potencial exportador del sector.

Rusia refuerza la confianza

Días después, fue el turno de Rusia de reconocer oficialmente todo el territorio brasileño como zona libre de fiebre aftosa sin vacunación.

Según los gobiernos brasileño y ruso, la decisión refleja el nuevo estatus otorgado por OMSA y demuestra confianza en el sistema de defensa agrícola brasileño. Además del aspecto sanitario, el reconocimiento fortalece la agenda comercial entre los dos países y mejora las condiciones de acceso de las proteínas brasileñas al mercado ruso.

Banco de antígenos fortalece la prevención

Incluso después de obtener reconocimiento internacional, Brasil continúa invirtiendo en mecanismos de prevención.

En julio, Mapa (Ministerio de Agricultura y Ganadería) puso en funcionamiento el Banco Nacional de Antígenos de la Fiebre Aftosa, instalado en Garín, Argentina.

La estructura funciona como una reserva estratégica de antígenos utilizados en la producción de vacunas, permitiendo una respuesta rápida si se detecta un brote de la enfermedad.

La iniciativa forma parte del plan nacional de contingencia sanitaria y busca asegurar que el país mantenga su estatus libre de la enfermedad, protegiendo un rebaño de más de 230 millones de cabezas de ganado y preservando la confianza de los mercados internacionales.

Durante la inauguración, el ministro de Mapa, André de Paula, dijo a CNN Brasil que la medida refuerza la credibilidad de la defensa agrícola brasileña y demuestra el compromiso del país con la protección del rebaño nacional.

Ventaja competitiva

La historia reciente muestra que la salud animal ya no es sólo una cuestión veterinaria sino que se ha convertido en un diferenciador económico.

El reconocimiento obtenido de la OMSA, seguido de decisiones de países como China y Rusia, aumenta la competitividad de la carne brasileña en un mercado cada vez más exigente en relación a los controles sanitarios.

Al mismo tiempo, las inversiones en estructuras como el banco de antígenos refuerzan la estrategia de prevención y ayudan a preservar uno de los principales activos de la ganadería nacional: la confianza internacional en la calidad y seguridad de los productos brasileños.

Maira Alfaro

Maira Alfaro se desempeña como editora con formación en periodismo adquirida en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Destaca por su mirada precisa, sensibilidad narrativa y capacidad para abordar la actualidad con equilibrio, contexto y atención a los detalles relevantes.

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