El costo de la agricultura en una escala de 6×1 se trasladará al consumidor, dice Lupion

El FPA (Frente Parlamentario Agrario) intensificó este martes (26) la presión para que se modifique la propuesta que reduce la jornada laboral a una escala de 6×1. Parlamentarios y entidades sectoriales defienden una transición más larga y reglas específicas para actividades consideradas esenciales en el agronegocio. Sin embargo, la bancada no realizará ninguna modificación a la propuesta y los parlamentarios podrán votar como quieran.
El presidente de la bancada, diputado Pedro Lupión (PP-PR), afirmó que representantes de la industria y la agroindustria denunciaron riesgo de aumento de costos y dificultad para cubrir vacantes si la propuesta avanza sin adaptaciones para el sector productivo.
“Una conversación que siempre tenemos con nuestras entidades sobre el 6×1 es la dificultad de la mano de obra. Los números que nos presentaron, los cañeros, por ejemplo, decían que necesitarían al menos más de 400 empleados en cada planta. Los frigoríficos dijeron que no hay manera de hacer el tercer turno”, dijo a la prensa al final de una reunión en la FPA.
Según Lupión, el proyecto debe avanzar independientemente de la postura de la bancada ruralista y que es una determinación del propio presidente de la Cámara, Hugo Motta (Republicanos-PB), de acelerar el análisis de la propuesta.
“En la Cámara, el presidente Hugo quiere votar hoy, quiere votar mañana, quiere votar pasado mañana en cualquier caso”, afirmó Lupion.
“La realidad es que el proyecto está ahí, se votará. Le guste o no a la FPA, se votará. Nos gustaría intentar mitigar los impactos en el sector productivo. Primero, evitar el desempleo. Segundo, no reducir la demanda. Y, principalmente, no aumentar la inflación”, subrayó.
Según el parlamentario, la principal preocupación del sector es que el aumento de los costes laborales se traslade al consumidor final, especialmente en la cadena de la proteína animal.
“Es obvio que este costo se repercutirá en alguna parte. Y hoy, lamentablemente, el consumidor es quien pagará esta factura. El producto al final será más caro”, afirmó.
Lupion dijo que los mataderos vinculados a la Abiec (Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne) y a la ABPA (Asociación Brasileña de Proteína Animal) reportaron más de 40.000 vacantes vacantes sólo en las líneas de producción de carne de vacuno, pollo y cerdo.
“¿Crear otro turno solucionará el problema? Por supuesto que no. Necesitamos poder entender cómo será esta cadena y el costo que esto generará”, afirmó.
La FPA también defiende un trato diferenciado para los sectores considerados esenciales y una transición gradual para que las empresas se adapten.
“Las actividades esenciales y la posibilidad de que podamos avanzar en una transición más organizada serían puntos sumamente positivos”, afirmó Lupión.
Según el diputado, parlamentarios vinculados al sector productivo presentaron enmiendas a la comisión especial que analiza el tema, pero parte de las sugerencias terminaron siendo rechazadas por el relator de la propuesta.
“Hoy lamentablemente hay una interpretación de que puede haber impactos. Puede haber impactos que terminan siendo más perjudiciales para el trabajador que positivos”, afirmó.



