El País

Proyecto de ley de inversiones ‘Super RIGI’ de Milei aprobado por Cámara Baja

El gobierno del presidente Javier Milei obtuvo la aprobación preliminar en la Cámara de Diputados de su proyecto de ley de incentivo a la inversión ‘Súper RIGI’.

Tras varias horas de debate, la iniciativa obtuvo 130 votos a favor, 106 en contra y siete abstenciones, pasando ahora al Senado.

El proyecto de ley, que crearía un Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, tiene como objetivo atraer inversiones a gran escala en industrias emergentes de alta tecnología.

Conocido como Súper RIGI, el programa está diseñado para incentivar inversiones multimillonarias en tecnologías de frontera sobre la base de jugosas exenciones tributarias y beneficios aduaneros y cambiarios, extendiéndose a billetes vinculados a actividades que no existen en Argentina o que se encuentran en etapa experimental.

El plan se dirige a industrias como las de procesamiento de minerales críticos, biotecnología, fabricación de baterías, tecnologías de energía renovable como el hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares, así como reactores nucleares, semiconductores e inteligencia artificial de tamaño pequeño y mediano.

Para calificar, los proyectos deben involucrar una inversión mínima de mil millones de dólares, un aumento significativo con respecto al umbral de 200 millones de dólares requerido bajo el marco RIGI original creado por el gobierno del presidente Milei en 2024.

Al igual que el RIGI original, los proyectos participantes en su versión mejorada recibirán estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un período de 30 años.

El plan en sí permanecerá abierto durante cinco años, con la posibilidad de una nueva prórroga. En comparación, el RIGI original funcionó durante dos años y luego se extendió por un año más.

El Super RIGI tiene un enfoque más limitado que su predecesor, excluyendo proyectos de infraestructura y recursos naturales, así como expansiones de empresas existentes.

Entre sus principales incentivos se encuentra una reducción de la tasa del impuesto sobre la renta empresarial al 15 por ciento. También prevé una depreciación acelerada, lo que permite a los inversores cancelar el 60 por ciento del gasto de capital en el primer año y el 20 por ciento en cada uno de los dos años siguientes. El régimen incluye además certificados de crédito fiscal que pueden utilizarse para compensar pasivos.

Además, los participantes se beneficiarán de exenciones de derechos de importación, la eliminación de impuestos a la exportación y la eliminación de restricciones operativas y cuotas.

La propuesta también prevé la liberalización gradual de los ingresos de exportación. Después de tres años, los inversionistas participantes en el régimen tendrán derecho a retener y disponer libremente del 100 por ciento de las divisas generadas mediante las exportaciones.


‘Tierra de los cavernícolas’

Durante el debate, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Bertie Benegas Lynch (La Libertad Avanza-Provincia de Buenos Aires), argumentó que el Súper RIGI ayudaría a Argentina a “escapar Cavernicolandia”, o “Cavemanland”, argumentando que los incentivos del proyecto de ley son fundamentales.

“Venimos de ser cavernícolas y necesitamos una ley que proteja los derechos de propiedad porque hemos ahuyentado las inversiones y porque no se lucha contra el capital”, sostuvo.

El legislador libertario defendió la iniciativa destacando que “los países civilizados ya han incorporado” los incentivos fiscales, monetarios, arancelarios y la seguridad jurídica que contempla el Super RIGI, por lo que “son tan acomodados como están”.

Benegas Lynch también cuestionó a la oposición, asegurando que el capital evita lugares “donde hay políticos como ustedes” y calificando las posturas contra el Súper RIGI como “corrosivas y destructivas”.

“El capital no tiene patria, va donde hay ganancias y seguridad institucional”, concluyó Benegas Lynch.

El diputado opositor Mario Manrique (Unión por la Patria-Provincia de Buenos Aires) pidió en respuesta “poner fin a ese discurso de que Argentina está fuera del contexto internacional”.

El secretario general del sindicato kirchnerista de trabajadores automotrices SMATA aseguró que “este proyecto de ley no es una ley sino un acuerdo entre privados para aprobarlo como si fuéramos notarios”.

“Esto es parte de un plan macabro de entrega de la República Argentina y este proyecto de ley enlaza con la Ley de Glaciares, la Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la legislación laboral”, argumentó.

El legislador radical Lisandro Nieri (UCR-Mendoza) expresó su acuerdo con “los programas de incentivos a la inversión en un contexto donde los subsidios están en niveles récord a nivel mundial, ya sean subsidios directos, alivios fiscales o reducciones en los costos de financiamiento”.

“Por un lado, el balance de la RIGI es muy positivo hasta ahora. Actualmente hay 16 proyectos aprobados y otros 25 en evaluación. Los ya aprobados suman 30 mil millones de dólares con aproximadamente 50 mil empleos directos o indirectos creados. Y los 25 proyectos pendientes suman 111 mil millones de dólares”, describió.

El diputado mendocino destacó además la importancia del Súper RIGI “que apunta a proyectos de gran envergadura, montos superiores a los mil millones de dólares y actividades que actualmente no se desarrollan en este país”.

“Esto apunta a que podamos atraer aquellos proyectos a escala global que están buscando dónde instalarse”, subrayó el diputado de la UCR.

‘Compre nacional’

El diputado Eduardo Falcone (Movimiento de Integración y Desarrollo, MID-Provincia de Buenos Aires) celebró que el fallo mayoritario del gobierno haya incorporado dos cambios propuestos por su partido y las cámaras empresariales nacionales.

Falcone se refería a la cláusula “Buy National” para destinar al menos 20 por ciento de la inversión a proveedores locales para los proyectos del régimen y a duplicar los incentivos cuando se trata de inversiones en investigación y desarrollo (I+D).

Al hacer constar sus quejas, Victoria Tolosa Paz (Unión por la Patria) pidió un régimen de inversiones “pero que no condene al país a desperdiciar una oportunidad”.

“La discusión básica es que no hay nada más cavernícola que confundir inversión con desarrollo”, respondió directamente a Benegas Lynch.

“Este régimen de inversiones carece de garantías de desarrollo. Por eso rechazamos este proyecto de ley, no porque negemos la capacidad del Estado de establecer señales para que lleguen las inversiones”, indicó.

–TIMES/PERFIL/NA

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Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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