El salario mínimo ha perdido el 40% de su poder adquisitivo con Milei

Los trabajadores registrados que ganan el salario mínimo en Argentina hoy sólo pueden comprar seis de cada 10 productos que les permitía su salario antes de que Javier Milei asumiera el cargo. Este nivel de poder adquisitivo es incluso inferior al de la crisis de 2001, advierte un nuevo informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA). También se produce en un contexto de cierre de empresas privadas: más de 2.000 han cerrado sus puertas en sólo un mes.
El salario mínimo ha perdido casi 40 por ciento de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023, mes previo a la asunción de Javier Milei como presidente, señala el informe elaborado por el IIPE (Instituto Interdisciplinario de Economía Política) de la Facultad de Economía de la UBA. Destaca que con la llegada del gobierno libertario se inició un proceso extendido de caída de los salarios básicos reales con una contracción del 15 por ciento debido a la inflación acelerada. A esto le siguió una caída aún más pronunciada, del 17 por ciento, en el primer mes de 2024. La tendencia se interrumpió temporalmente durante algunos meses cuando el aumento nominal acompañó o superó a la inflación.
Sin embargo, en el balance comprendido entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el salario mínimo real acumuló una caída de 39,7 por ciento. Esta contracción, junto con la tendencia decreciente de años anteriores, llevó a que el mes pasado fuera inferior en términos reales al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Implica también una erosión de 66,5 por ciento respecto del valor máximo de la serie en septiembre de 2011.
Paralelamente a esta caída, el empleo formal perdió 11.000 puestos de trabajo en marzo, enumera el informe de la UBA. Desde noviembre de 2023, han quedado vacantes 217.000 puestos de trabajo en el sector privado, añade.
Esta destrucción de empleo se debe a una economía en contracción. La última cifra del grupo de expertos Fundar advierte que 26.448 empresas cerraron entre marzo de 2023 y el mismo mes de este año, cuando se cerraron 2.011 empresas.
“Esa cifra contrasta con la caída de 257 firmas registrada en el mes anterior y marca una nueva aceleración en el deterioro del tejido productivo”, explicó Fundar.
Entre los casos más relevantes están Citroën, que dejó de fabricar vehículos en Argentina para concentrar su producción regional en Brasil y Uruguay; Leval SA, fabricante de estructuras metálicas de larga trayectoria y proveedor de Siderar, Siderca y Acindar, poniendo fin a más de 50 años de actividad; y la planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos.
El último informe del think tank PRO Fundación Pensar detalló que el modelo Milei ha creado ganadores pero no son mayoría. Su análisis de datos muestra que crecieron más los sectores intensivos en capital, así como los que se ocupan de recursos naturales, dólares, finanzas, grandes inversiones y exportaciones: energía, minería, agricultura, bancos, servicios profesionales y bienes raíces.
Mientras tanto, los sectores intensivos en mano de obra asalariada y activos en las PyMES, pequeñas y medianas empresas, el mercado interno, las obras públicas y el consumo masivo fueron los más perjudicados: construcción, PyMES industriales, comercio tradicional, restauración colectiva, empleo estatal, servicios personales, educación, salud y cultura.
Pensar concluyó que este tipo de crecimiento produce un grupo “que genera dólares e inversión pero aún no ha logrado transformar esa recuperación en empleo masivo, salarios altos y una mejora extendida para la clase media”.
Se incorporaron nuevas encuestas de opinión pública sobre la percepción sectorial disconforme con el modelo libertario, donde 83 por ciento de los encuestados aseguró una imagen favorable de la industria nacional mientras 40 por ciento coincidió en que se debe protegerla de la competencia extranjera para que el país crezca.



