Boa Safra tiene un beneficio un 36% menor en el primer trimestre

EL buena cosecha cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto de R$ 3,7 millones, una caída del 36% respecto al mismo período del año pasado. La retracción se atribuyó principalmente al aumento de los gastos financieros, presionados por los cargos de las CRA y los derivados contratados en el período.
A pesar de la reducción del beneficio, la compañía mostró una mejora operativa relevante en el trimestre. Los ingresos operativos netos crecieron un 20%, de R$ 109,6 millones a R$ 132,1 millones. El beneficio bruto alcanzó R$ 27,1 millones, revirtiendo el resultado prácticamente nulo registrado en el mismo período en 2025. El margen bruto aumentó del 0% al 21%.
El EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) también volvió a territorio positivo y totalizó R$ 9,9 millones en el trimestre, frente a un resultado negativo de R$ 15,5 millones un año antes. El margen EBITDA pasó del -14% al 7%.
Los ingresos operativos brutos totalizaron R$ 143 millones entre enero y marzo, un crecimiento interanual del 17%. Según la empresa, el avance se sostuvo principalmente en líneas de negocio complementarias a la soja, incluyendo nuevos cultivos, servicios e insumos.
Según el informe financiero, la cartera de pedidos alcanzó R$ 1,5 mil millones en el primer trimestre, marcando un récord para el período. De ese total, alrededor de R$ 1,31 mil millones se concentran en la soja.
En el campo operativo, Boa Safra informó que amplió el área contratada para la producción de semillas de 302 mil hectáreas a 320 mil hectáreas a lo largo de la cosecha 2025/26, frente a 274 mil hectáreas en el ciclo anterior. La estrategia fue adoptada como una forma de mitigar los riesgos climáticos y preservar la calidad de las semillas en un escenario de precipitaciones irregulares.
“En este momento, la atención se centra en mejorar los campos cosechados y almacenar las semillas, estableciendo una base sólida para las decisiones comerciales posteriores, en un contexto que sigue siendo desafiante, pero que fortalece nuestras ventajas competitivas para la cosecha 2026/27”, dice el texto.
La deuda neta consolidada finalizó marzo en R$ 848 millones, superior a los R$ 519 millones registrados un año antes. El efectivo y las inversiones financieras totalizaron R$ 777 millones al final del trimestre.



