La guerra en Oriente Medio eleva los precios de los fertilizantes

La guerra en curso en Medio Oriente continúa apoyando los precios de los insumos agrícolas debido al aumento de los precios de los fertilizantes en el mercado internacional, lo que ha obstaculizado las relaciones comerciales de los agricultores brasileños, según el informe de la consultora StoneX. Según la empresa, en el escenario de fuerte dependencia de las importaciones, Brasil siente impactos directos.
Entre los fertilizantes nitrogenados el avance es más pronunciado. Desde el inicio de la guerra, los precios de la urea CFR han aumentado alrededor de un 63% en el país. En el mismo período, el sulfato de amonio (SAM) acumuló un incremento cercano al 30%, mientras que el nitrato de amonio (NAM) registró un aumento de valor cercano al 60%.
El aumento del precio de la urea provocó un empeoramiento significativo de las relaciones comerciales, especialmente entre los productores de maíz, señala el informe. Actualmente se necesitan alrededor de 60 sacos de cereal para comprar una tonelada del insumo, uno de los peores niveles de los últimos años.
“Estamos ante un importante deterioro de las relaciones comerciales, que presiona directamente los márgenes de los productores y complejiza las decisiones de compra en este momento”, destaca el analista de Market Intelligence, Tomás Pernías.
Los productores de soja también se enfrentan a condiciones poco atractivas a la hora de comprar fertilizantes fosfatados. Con costos elevados, la tendencia es hacia una demanda más cautelosa, selectiva y enfocada en reducir gastos, lo que podría desacelerar el ritmo de compras en el país.
Aun así, los impactos pueden ser mayores, ya que la principal ventana de adquisición de fertilizantes ocurre en la segunda mitad del año, antes de la cosecha de verano. En las últimas semanas, algunos productores han adoptado una postura defensiva, posponiendo decisiones ante la volatilidad de los precios. Si el conflicto persiste, el productor estará expuesto a un aumento durante la época de mayor demanda de insumos.
Según StoneX, a medida que avance el calendario, los agricultores tendrán que elegir entre absorber mayores costos o reducir la aplicación de insumos, asumiendo riesgos potenciales para la productividad.
“En algún momento, el productor tendrá que tomar una decisión. Si aceptar precios más altos o ajustar el paquete tecnológico, lo que podría tener un impacto en la productividad. Los próximos desarrollos del conflicto serán decisivos para el comportamiento de la demanda en Brasil”, concluye Pernías.



