“No recibiremos cantidades al estilo americano”… ¿Cómo se compensan los errores médicos en Francia?

Hace unas semanas, una adolescente de Paso de Calais ingresó en una clínica de Boulogne-sur-Mer para ser operada del tobillo… salió sin las muelas del juicio. Un claro error médico, reconocido por la dirección del hospital, por el que la familia de la joven decidió presentar una denuncia. Cada año se producen entre 160.000 y 375.000 “eventos adversos graves” (EAG) de este tipo, de los cuales el 34% son “evitables” según un informe del Tribunal de Cuentas. Y muy pocos resultan en compensación.
En su informe sobre “la política de mejora de la calidad de la asistencia en los establecimientos sanitarios”, publicado el pasado mes de abril, el Tribunal de Cuentas calcula que “la compensación por daños evitables” ascendería a más de 11.000 millones de euros. En este mismo informe, el CDC detalla, no obstante, que en 2024, el importe global pagado por la Oficina Nacional de Compensación de Accidentes Médicos (Oniam) fue de sólo 186 millones de euros, con una media de 154.000 euros pagados por víctima. Esta cifra es baja, en particular porque pocas víctimas recurren a sistemas de indemnización, pero también porque sólo el 33% de los casos reciben opiniones favorables.
Evaluar la tasa de déficit funcional.
Sin embargo, existen varias formas de obtener una indemnización si es víctima de negligencia médica. El primero es “pasar por una CCI, una comisión de conciliación y compensación”, explica Caroline Kamar, abogada especializada en la defensa de los profesionales de la salud. Este procedimiento amistoso pasa por Oniam y, por tanto, tiene como objetivo indemnizar a las víctimas de un accidente médico, de una infección nosocomial o de una infección relacionada con el tratamiento.
La CCI determinará si el procedimiento avanza hacia una conciliación o hacia un acuerdo amistoso. “Una u otra opción depende de las conclusiones del médico experto en su valoración de la tasa de déficit funcional permanente”, resume 20 minutos un médico designado regularmente en caso de apelación. “Es este tipo el que servirá como base de referencia para calcular el importe de la indemnización”, continúa. Si la culpa proviene del hospital y el déficit funcional es superior al 24%, Oniam te puede compensar. Si la culpa proviene del profesional, podrás ser indemnizado por tu seguro o el del establecimiento sanitario.
Procedimientos legales
La otra solución es acudir directamente a los tribunales. “Se puede entender que se rechace la conciliación si consideramos que la propuesta de indemnización es demasiado baja o si hacemos del error médico del que somos víctimas una cuestión de principios”, continúa Antoine Regley, abogado especializado en indemnización a las víctimas. Por otro lado, “no hay que acudir a los tribunales convencido de que se recibirán cantidades al estilo americano”, advierte.
Al contrario de lo que podemos ver al otro lado del Atlántico, “en el derecho civil francés, sólo compensamos en función de las consecuencias para la vida de la víctima”. La maître Caroline Kamar, por ejemplo, recuerda “dos casos en los que los pacientes demandaron por haber pasado demasiado tiempo en la sala de espera”. Perdieron.
Escalas indicativas y dedo mojado.
Pero ya sea que el caso llegue a la conciliación o a los tribunales, los montos de la compensación no se establecen al azar. “Existen nomenclaturas de referencia, como la escala Dintilhac o la escala ONIAM”, asegura Antoine Regley. Sin embargo, se proporcionan únicamente con fines informativos. “Digamos que ayuda a cuantificar, muy bien podemos lograr obtener más pero también podemos tener menos”, reconoce el especialista. Algunos criterios también son aleatorios: “el miedo a volver al hospital después de haber sufrido un error médico es un daño que no se presenta en ninguna escala, por eso lo estimamos con el dedo mojado”, pone como ejemplo el vestido negro.
Nuestro expediente sobre errores médicos
La valoración de cada daño se realiza en una escala del 1 al 7. Por sufrimiento sufrido o daño estético, la cuantía que asigna la escala Oniam oscila entre 811 euros y 43.907 euros. Para un déficit funcional permanente del 55%, esta misma escala ofrecerá 125.419 euros para un hombre de 50 años y 137.457 euros para una mujer de la misma edad. La cantidad también disminuye con la edad, y Oniam estima que el daño es menor si se vive menos tiempo.

