En las Eurockéennes de Belfort, los asistentes al festival se quejan de la cerveza

Tenían Orelsan, Aya Nakamura o The Offspring pero quedaron decepcionados con la cerveza. El festival Eurockéennes de Belfort no ha cosechado mucho éxito este fin de semana (con 125.000 espectadores). ¿La razón? Muchos asistentes al festival se quejaron de que la cerveza sólo estaba disponible a través de máquinas expendedoras, que además sufrieron una avería el primer día.
En ediciones anteriores, las Eurockéennes recurrieron a asociaciones cuyos voluntarios se encargaron de los refrescos. Pero la inspección del trabajo dictaminó este año que este sistema era ilegal, lo que llevó a los organizadores a sustituir los servidores por máquinas.
Mathieu Pigasse consideró “ayatolesca” esta lectura del derecho laboral y se sorprendió de que no se hiciera la misma interpretación en todos los departamentos. “Ahí está el absurdo”, afirmó, precisando que varios festivales iban a lanzar una iniciativa conjunta para pedir al Estado aclaraciones sobre este punto, con el objetivo de encontrar una solución para los “Eurocks” de 2027.
