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¿Después de cuántas noches tu deuda de sueño se vuelve peligrosa?

Desde hace dos semanas, nuestro sueño se pone a prueba. Entre la ola de calor que transformó nuestras habitaciones en saunas y el Mundial que obliga a los aficionados a ver los partidos con poca antelación (mención especial para los aficionados argelinos cuya hora de despertarse puede rivalizar con la de los panaderos), el cansancio empieza a hacerse sentir. Pero más allá de nuestras caras de no-muertos frente a la máquina de café, ¿puede esta falta de sueño dañar nuestra salud?

“El rendimiento cerebral se ve afectado desde la primera noche, que es demasiado corta”, asegura Philippe Beaulieu, somnólogo. Reducción del estado de alerta, del tiempo de reacción, problemas de atención y concentración… El impacto en las funciones cognitivas es colosal. “Esta falta de sueño provoca fatiga y somnolencia”, afirma la profesora Marie-Pia d’Ortho, especialista en sueño y fundadora de la red Morphée. Si caer en picada frente a su hoja de cálculo Excel en la oficina no es dramático, hacerlo al volante de una máquina de 38 toneladas o frente a una máquina industrial es inmediatamente más problemático.

Aumento de las hormonas del estrés.

A partir de tres noches seguidas de cinco horas, se produce una “deuda de sueño” y el cerebro se vuelve menos eficiente. “La secuencia de noches cortas refuerza las dificultades cognitivas, con problemas de memorización, reducción de la motivación y mayor irritabilidad”, subraya el doctor Beaulieu. Pero los estudios demuestran que las personas se acostumbran a esta alteración y que, con el tiempo, son menos conscientes de ella, lo que puede suponer un problema en el entorno profesional. »

Más allá de las funciones cognitivas, la falta de sueño tiene consecuencias negativas en todo el organismo. Para compensar, tu cuerpo secretará más cortisol, la hormona del estrés. “El estrés biológico aparece y dará lugar a un estado de hiperactivación crónica, con un posible aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial”, sostiene Philippe Beaulieu.

Defensas inmunes reducidas

La acumulación de mini noches también aumenta el estado inflamatorio del cuerpo. “Las defensas inmunitarias se reconstruyen un poco durante la noche, por lo que cuanto menos dormimos, más aumenta el riesgo de infección”, explica el fundador de la red Morphée. También pueden producirse alteraciones hormonales. “Los neurotransmisores que regulan las sensaciones de apetito y saciedad se alteran, por lo que podemos sentir más hambre y sentirnos más atraídos por los alimentos grasos y dulces”, explica el doctor Philippe Beaulieu.

Para compensar la falta de sueño, resulta tentador programar la alarma para más tarde. Mala idea: “Al levantarse más tarde, corre el riesgo de alterar su reloj biológico”, advierte el doctor Philippe Beaulieu. Debemos respetar nuestro ciclo natural para poder tener un sueño reparador. »

Nuestro archivo de sueño

Pero entonces, ¿qué hacer? “Debemos intentar limitar las noches cortas y no encadenarlas”, aconseja el profesor de ortopedia. Y para los más agotados, hacer una siesta “en el hueco que nos proporciona la naturaleza”, al principio de la tarde, de unos veinte minutos, puede ser de gran ayuda. “Hay que evitar dramatizar”, afirma el doctor Beaulieu. En una persona sana, unas cuantas noches acortadas son recuperables. Pero no debemos permitir que la deuda de sueño se convierta en algo permanente. » De ahí a desear que Francia quedara eliminada del Mundial…

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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