Se pide a Fundación Faro, vinculada a Milei, que nombre los donantes detrás de la ganancia inesperada de US$4,8mn

Las cifras de la Fundación Faro están bajo escrutinio. El think tank de extrema derecha que preside Agustín Laje presentó sus estados financieros de 2024 al regulador de la Inspección General de Justicia (IGJ) de Argentina y declaró más de cinco mil millones de pesos (4,8 millones de dólares al tipo de cambio de diciembre de 2024) en “donaciones”. La cifra llamó la atención de la prensa –y del organismo que responde al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. A principios de junio, la IGJ solicitó a la organización que brindara detalles sobre quiénes eran sus generosos benefactores.
El problema del balance fue informado por primera vez por el Chequeado sitio web de verificación de datos, que en marzo reveló que la Fundación Faro gastó 1.079 millones de pesos (alrededor de 821.000 dólares, según Chequeado) en publicidad electoral en las redes sociales del Meta (por ejemplo, Facebook) a través de su sitio web Ratio Oficial entre 2025 y 2026. Esa cifra lo convirtió en el segundo que más gasta en publicidad política en Facebook e Instagram en Argentina, superado sólo por la cuenta oficial de la Jefatura de Gabinete.
Las cifras de la Fundación Faro son asombrosas. La organización se inauguró oficialmente en noviembre de 2024 con una cena a la que asistió el presidente Javier Milei. Se presentó públicamente como una plataforma para librar la “guerra cultural”, pero muchos analistas lo identificaron desde el principio como un vehículo responsable de recaudar fondos privados para La Libertad Avanza.
Todas las investigaciones periodísticas sobre la fundación mencionan que el hermano de Santiago Caputo, Francisco Javier Caputo, es el encargado de esta tarea. Francisco ha sido descrito, más de una vez, como el coordinador de la fundación. Fundación Faro lo negó en respuesta a una solicitud de Perfilinsistiendo en que el joven, que tiene experiencia como coach ontológico, no ocupa ningún puesto en la estructura de la organización.
Perfil También preguntó por los donantes. En total, Fundación Faro realizó tres eventos de recaudación de fondos, todos en el Club Náutico Puerto Madero, un recinto exclusivo administrado por el Grupo Neuss, liderado por los hermanos Juan Neuss y Patricio Neuss, amigos del asesor presidencial que han visto multiplicarse sus contratos gubernamentales durante la era Milei. “Por razones de seguridad y para proteger su privacidad, la fundación no revela la identidad de sus donantes”, fue la respuesta.
La respuesta del think tank habló de “mentiras en los medios”, una línea que el partido gobernante repite ante cualquier artículo que lo cuestione. Lo que está claro es que la Fundación Faro y figuras vinculadas siguen reapareciendo en la órbita cercana de muchos de los principales casos de corrupción que han sacudido al gobierno, entre ellos el asunto de la criptomoneda ‘$LIBRA’ y las investigaciones en las que Manuel Adorni figura como figura central.
Las finanzas de la Fundación Faro
El balance y el informe anual del think tank para 2024 revelan la anatomía financiera de una organización que ha experimentado una transformación notable. Hasta octubre de 2024 operaba bajo el nombre de Fundación Valorar, que en 2023 había declarado un patrimonio neto de apenas 12 millones de pesos (aproximadamente 14.500 dólares de la época) y unos ingresos de 49 millones de pesos (alrededor de 59.000 dólares).
El cambio de marca llegó con un importante salto económico: Fundación Faro declaró activos por 4,394 millones de pesos al cierre de 2024. Ese crecimiento exponencial se explica por la recepción de 4,957,118,605 pesos bajo el rubro “Donaciones, cursos, talleres y prevención”.
“Todas las contribuciones recibidas han sido, son y serán íntegramente formales y procesadas a través del sistema bancario, con los debidos controles de cumplimiento realizados por la Fundación Faro. A diferencia de otras fundaciones, el proceso de recepción de contribuciones y donaciones de Faro se realiza de forma totalmente transparente y bancarizada”, dijo la organización.
La fundación destacó además que “toda la información se presenta en el momento de los balances anuales, los cuales son debidamente auditados por una firma internacional líder”. Esto, sin embargo, no coincide con la solicitud de la IGJ esta semana para que Faro nombre a sus donantes.
¿Lucha de poder?
La medida del regulador ha sido leída como un episodio más de la lucha interna libertaria por el poder: la IGJ está dirigida por Alejandro Ramírez, funcionario designado por Mahiques, quien responde a Karina Milei, la rival del asesor Caputo. Más allá de las interpretaciones políticas, la solicitud no es un capricho normativo: se fundamenta en normas internas que obligan a asociaciones y fundaciones a detallar el origen de los fondos cuando las donaciones superan el monto de 40 salarios mínimos, como Chequeado explicado.
Cuando se celebró la cena de lanzamiento del grupo en noviembre de 2024, el ElDiarioAR El sitio web publicó una investigación que revelaba que la organización cobraba 25.000 dólares por asiento y que los organizadores –con Francisco Caputo a la cabeza– apuntaban a las principales empresas nacionales para comprar mesas completas de ocho personas por 200.000 dólares cada una. Para contabilizar los 4,8 millones de dólares declarados en los trámites, se tendrían que haber vendido 24 mesas de este tipo.
En cuanto a los egresos, los documentos muestran que la Fundación Faro canalizó casi la totalidad de sus fondos al sector financiero. Al cierre del año fiscal 2024, el 92 por ciento de sus activos estaban colocados en una cartera diversificada de inversiones de corto plazo, declaradas como fondos mutuos y letras del Tesoro.
Un detalle destacable se refiere a su estructura interna. Mientras que el gasto en “Salarios y contribuciones sociales” ascendió a 23.952.692 pesos, la entidad pagó 39.909.029 pesos en el rubro “Honorarios por servicios”, lo que sugiere una clara preferencia por contratar consultores y profesionales independientes antes que mantener una plantilla permanente numerosa.
La fundación rechazó esta lectura: “El equipo de Faro está formado por más de 30 empleados, una estructura sólida y eficiente para la consecución de sus objetivos”, afirmó.
Cifras clave
Según la línea oficial de Fundación Faro, al momento de la consulta, ningún miembro del gobierno de La Libertad Avanza figura en la estructura de la organización. “Ningún empleado de la fundación es funcionario público a nivel nacional, provincial o municipal. Existe un riguroso proceso interno de recursos humanos que prohíbe a cualquier funcionario público desempeñarse como empleado de la fundación”, afirmó.
Uno que sí tuvo que dimitir antes de asumir un cargo público es Adrián Ravier, el economista que se desempeñaba como director académico de la fundación. En diciembre de 2025 asumió como diputado nacional por la provincia de La Pampa y su lugar lo ocupó Martín Krause. Desde junio, Ravier es ahora el portavoz del presidente Javier Milei.
Laje lidera la entidad como director ejecutivo. Su mano derecha, el subdirector, es el abogado chileno Axel Kaiser.
El Consejo Internacional de la organización cuenta con figuras de todo el mundo alineadas con la extrema derecha. Su presidente es Alberto Benegas Lynch hijo, a quien acompañan el economista alemán Philipp Bagus, el académico argentino-guatemalteco Carlos Sabino, el abogado peruano Enrique Ghersi, la brasileña Fernanda Ritter, los españoles Manuel Llamas y Jesús Huerta de Soto, el paraguayo Víctor Pavón, el uruguayo Fernando Doti y el mexicano Luis Pazos.
“Los principales empresarios y empresas del país contribuyen a la Fundación Faro para profundizar el debate de ideas y la conocida guerra cultural. Los donantes apoyan con aportes diversas actividades durante todo el año. No hay un monto fijo ni estipulado, depende del donante, la ocasión y los deseos de cada donante”, dijo la organización.
Enlaces a casos
La idea de la Fundación Faro como plataforma de ideas pone a prueba su credibilidad cada vez que emerge en un asunto turbio. Apenas unos meses después de su lanzamiento, la explosión del caso ‘$LIBRA’ en febrero de 2025 lo puso en el centro de atención. Ese mes, el comerciante Mauricio Novelli –principal figura del caso– publicó una fotografía tomada en Estados Unidos junto a su socio Jeremías Walsh y Laje.
La imagen reforzó una conexión que había existido durante años: al igual que el presidente Milei, Laje había sido profesor en N&W Professional Traders, la academia de comercio de Novelli.
Los fondos reservados de la agencia de inteligencia SIDE, bajo la órbita del asesor Caputo, también son una fuente constante de sospechas. En mayo, el periodista Carlos Pagni introdujo a la organización de Laje en la narrativa en torno al presunto enriquecimiento ilícito de Adorni.
“¿Cuál es el nivel de participación del gobierno? ¿Los fondos provienen de una operación privada, hasta ahora desconocida? ¿Se utilizaron fondos de la SIDE? ¿La Fundación Faro, que financió al LLA, distribuye dinero entre los funcionarios? ¿Existe un sistema de salarios complementarios?” Pagni preguntó en uno de sus editoriales.
Atrapada entre sospechas de financiación cruzada, luchas internas de poder y una tasa de crecimiento financiero que desafía cualquier lógica de mercado, la Fundación Faro ha pasado en un tiempo récord de ser un faro ideológico a convertirse en un enorme signo de interrogación, que los tribunales ya han comenzado a examinar.



