Las redes sociales provocan polarización y aislamiento político en los jóvenes

Un estudio entre jóvenes brasileños de 21 a 34 años mostró que la intermediación de las redes sociales en la forma en que los jóvenes se relacionan con la política ha provocado profundas transformaciones. El aislamiento, la personificación y la polarización son algunos de los efectos secundarios de esta interferencia.
La investigación cualitativa entrevistó a 24 jóvenes, en 2022, que viven en metrópolis brasileñas de diversas regiones, tanto en las capitales como en el interior, sobre temas relacionados con la política, la polarización y las redes sociales. El grupo representa una muestra del grupo de edad que comprende el 29% de los votantes del país.
Según la investigadora Catharina Vale, de la Universidad Católica Portuguesa, el estudio encontró que este grupo de edad demuestra desconocimiento sobre experiencias políticas sin la intermediación de las redes sociales. Por este motivo, son más susceptibles a los cambios provocados por este tipo de medios.
Curación
Uno de los principales efectos secundarios es una selección deliberada de contenidos políticos de forma individualizada y personalizada. “Fue a partir de esta observación que propuse el concepto que llamo curación del yo, que es esta práctica de estos usuarios precisamente para promover la protección”.
Según el investigador, la “cura del yo” es consecuencia de la ansiedad y el cansancio que genera un tipo de medio de comunicación diseñado para las relaciones comerciales, aunque se ofrece como medio social.
“En las declaraciones escuché declaraciones muy llamativas que demuestran este cansancio, como ‘pelear cansa’ o ‘no quería volverme loca’”, dice Catharina.
El mecanismo de protección también apareció con frecuencia en las declaraciones de los jóvenes. “Son afirmaciones que reconocen esa práctica de cancelar, o de ser consciente de que se vive en una burbuja y se es feliz así. Por ejemplo: ‘este tipo de contenido no me basta’, ‘lo curaré y sé que mi algoritmo también lo hace’”, destaca.
En opinión de Catharina, la “curación de uno mismo” empobrece el debate entre este público y afecta a la comunidad y la democracia.
“Esto nos aísla como individuos e individualmente encontramos esa masa más homogénea. Menos espacio para el debate, con menos espacio para la discusión y para ser diferentes. Y es en ese escenario que se está construyendo la política”, afirmó el investigador.
Esta homogeneización acaba tendiendo a los extremos y generando polarización. En estos grandes grupos, cada joven actúa individualmente, personalizando sus relaciones políticas.
“No me importa de qué partido venga mi candidato a concejal, mi candidato a presidente, no importa quién sea esa persona, cuál sea su trayectoria. Lo que acaba valorándose son las prácticas de las redes sociales, aquellas que privilegian el contacto aparentemente directo de persona a persona”, explica Catharina.
Cambiar
Según Catharina Valle, toda esta transformación se puede observar a partir de las Jornadas de Junio, una serie de movilizaciones masivas que tuvieron lugar simultáneamente en cientos de ciudades brasileñas, en 2013.
Las manifestaciones coinciden con la aparición de las redes sociales y el inicio del acceso de los jóvenes a este tipo de medios. “Cuando llegamos a la web 2.0, que pasa a habilitar las redes sociales, los datos, los microdatos, este intercambio, la acción algorítmica, es cuando esta relación entre los medios y la política empieza a tomar otra forma, empieza a tomar otra forma. Y a partir de 2013, es cuando notamos esto con más claridad en Brasil”, dice el investigador.
Para Catharina, estas transformaciones se intensificaron cada año y produjeron efectos en las siguientes elecciones, e incluso podrían resultar en una transformación importante en la forma de hacer política en Brasil.
“Tiene el potencial de transformar, pero principalmente de transformar la política para las próximas décadas, porque es esta nueva práctica política que acompañará a Brasil durante las próximas 20, 30, 40, 50 décadas que tenemos por delante”, concluye.



