Finca paulista apuesta por el café inspirado en el Mundial

La tradición de más de ocho décadas en el cultivo del café ha ganado una nueva estrategia de marketing para conquistar a los consumidores. Café Fazenda Floresta, en São Sebastião da Grama, en el interior de São Paulo, apuesta por el “café de Copa del Mundo”, una alternativa para unir dos pasiones globales: el café y el fútbol.
“Cuando pensamos en innovar, tenemos que unir pasiones como el café y el Mundial, una porque es muy consumido y amado y la otra porque reúne las emociones que proporciona el deporte”, dijo a CNN Brasil Cristina Meirelles, socia de la empresa.
La finca, administrada por la tercera generación de la familia y actualmente dirigida por tres hermanas productoras, ha dirigido inversiones para expandir sus operaciones en el segmento de cafés especiales, considerado uno de los mercados más prometedores de la caficultura brasileña.
Según Meirelles, la empresa ha estado invirtiendo en tecnología y mejorando los procesos de producción para atender a los consumidores que buscan productos premium. “Hemos invertido mucho en tecnología y calidad para mejorar los procesos y obtener productos premium, un segmento estratégico para Brasil”, afirmó.
El café lanzado por la marca es un Arábica especial tostado y molido, con 82 puntos en la clasificación de calidad, presenta notas sensoriales de chocolate y caramelo. Apoyar a la selección brasileña es un aspecto esencial de la especificidad que depende de la verticalización de la producción. Todo el proceso, desde el cultivo hasta el tostado, lo realiza la propia propiedad.
Para la socia y una de las hermanas, el modelo de negocio garantiza una ventaja competitiva. “Trabajamos con la verticalización de la producción, con tostado en unidad propia. Esto garantiza la excelencia del café que sale de la finca y llega al consumidor”, explicó.
La estrategia comercial también busca ampliar la presencia internacional de la marca. Café Fazenda Floresta abastece el mercado interno, pero mantiene unidades estratégicas, como la instalación en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, principal puerta de entrada de turistas extranjeros a Brasil.
“Estar en Guarulhos atrae a extranjeros que pueden probar nuestro café y llevárselo. Esta posición estratégica nos permite ampliar nuestro alcance y llevar un poco del café brasileño al mundo”, afirmó.
Según la empresaria, el reconocimiento internacional ya empieza a aparecer. La compañía recibe mensajes de baristas de países como Alaska (Estados Unidos), Suiza y Alemania elogiando la calidad del producto, una devolución que, según ella, refuerza la estrategia de expansión de la marca.
Además del punto en el aeropuerto, los productos se venden en cadenas minoristas del estado de São Paulo, tiendas físicas y mercados, ampliando el acceso de los consumidores a los cafés especiales producidos por la finca.



