Con la llegada del invierno crece la preocupación por los stocks de los bancos de sangre ‹

La caída de las donaciones durante los meses más fríos podría comprometer la atención a los pacientes que dependen de transfusiones
Con la llegada del invierno, que este año llega oficialmente el 21 de junio, las instituciones de salud y centros de sangre refuerzan la alerta por la necesidad de donaciones de sangre. Tradicionalmente, los meses más fríos del año se caracterizan por una reducción del número de donantes, lo que puede impactar directamente en las existencias y comprometer la atención de los pacientes que necesitan transfusiones.
La disminución de las donaciones se produce por varios factores, entre ellos el aumento de casos de gripe y resfriados, las bajas temperaturas y los cambios en la rutina de la población. Incluso en este escenario, la demanda de sangre se mantiene constante para atender cirugías, tratamientos contra el cáncer, emergencias, accidentes y enfermedades crónicas que siguen requiriendo suministros regulares de todos los tipos de sangre.
Según Fabiana Romanello, médica infectóloga del Hospital São Francisco de Mogi Guaçu, el mantenimiento de los bancos de sangre depende de la conciencia pública, ya que la sangre no puede producirse artificialmente y tiene una vida útil limitada. Por tanto, la reposición de existencias debe ser constante durante todo el año.
“Cada donación puede beneficiar a varias personas y marcar la diferencia en situaciones urgentes o tratamientos a largo plazo. Es fundamental que la población sea consciente de la importancia de este gesto sencillo y seguro”, destaca el especialista.
El proceso de donación sigue estrictos protocolos de seguridad y sólo toma unos minutos. Las personas sanas que cumplan los criterios establecidos pueden ayudar a mantener las existencias en niveles adecuados y garantizar el servicio a quienes lo necesitan.
Según el Ministerio de Salud, para ser donante de sangre debes:
Tener entre 16 y 69 años;
Pesar al menos 50 kilos;
Estar bien de salud;
Ser alimentado (evitar alimentos grasos en las 4 horas previas a la donación);
No fumar al menos una hora antes de la donación;
No beba alcohol durante al menos 12 horas antes de la donación;
Estar descansado (haber dormido al menos 6 horas en las últimas 24 horas);
Presentar documento oficial con fotografía en el lugar de donación.
“La movilización es especialmente importante en las próximas semanas, cuando la tendencia es a una reducción en la asistencia de donantes. La recomendación es que todo aquel que pueda busque el punto de donación más cercano y ayude a fortalecer los bancos de sangre antes del período de mayor impacto del invierno”, destaca el infectólogo.
El mes de junio está dedicado a concienciar sobre la donación de sangre. La Campaña “Junio Rojo” se desarrolla en un período estratégico, que precede a las vacaciones escolares y al invierno, período en el que suele haber una caída importante de las existencias de los bancos de sangre.



