Lecornu teme “fuertes amenazas” de injerencia extranjera

Falsas acusaciones, falsas imágenes de campaña y operaciones de desestabilización en línea… Para el gobierno, las elecciones municipales tal vez fueron sólo un anticipo de lo que le espera a las elecciones presidenciales de 2027. El primer ministro Sébastien Lecornu advirtió este jueves de las “perspectivas de graves amenazas” que pesan sobre las elecciones presidenciales de 2027 en términos de injerencias extranjeras.
Durante una rueda de prensa dedicada a este tema, consideró que los intentos de influencia observados durante las elecciones municipales constituyen una señal de alerta. Según él, el riesgo de injerencia era “significativo” durante esta campaña, aunque “sin mayores efectos”.
Nuevos procedimientos legales
El jefe de Gobierno subrayó que determinados grupos políticos habían sido “atacados” durante estas elecciones. Pero consideró que en el futuro todas las partes podrían ser blanco de ataques. “Toda la clase política puede estar preocupada”, afirmó tras reunir a representantes de los diferentes grupos políticos para discutir el tema. Ante esta amenaza, Sébastien Lecornu desea iniciar una reflexión transpartidista.
Anunció que quería hacer propuestas a los partidos políticos, así como a los presidentes de los grupos parlamentarios, para medir las posibilidades de “compromiso” o “consenso”. Entre las vías mencionadas se encuentran la creación de nuevos procedimientos legales de emergencia durante los períodos electorales, así como un endurecimiento de las sanciones penales, que en este momento se consideran insuficientemente disuasivas.
“Mercenarismo digital”
El Primer Ministro indicó también que el proyecto de ley contra las injerencias extranjeras anunciado por Emmanuel Macron en primavera podría incluirse en la agenda del Parlamento en otoño. Este discurso se produce pocas semanas después de las alertas lanzadas por La France Insoumise. El movimiento denunció a finales de mayo varias operaciones desestabilizadoras contra él, incluida la difusión de imágenes falsas de campaña y una falsa acusación de violación.
Según el gobierno, no se ha establecido el origen exacto de estas operaciones. Sébastien Lecornu planteó la hipótesis de una “forma de mercenarismo digital” y confirmó que se habían pedido explicaciones a las autoridades israelíes. París también solicitó su cooperación; según él, la operación podría provenir de un grupo privado que opera desde Israel.


