Macron insta a China, Estados Unidos y Europa a coordinarse económicamente

Emmanuel Macron alza la voz a pocos días del G7. El jueves, el presidente francés instó a Estados Unidos, China y Europa a actuar con “urgencia” para coordinar sus políticas económicas. Objetivo: reducir los desequilibrios globales considerados cada vez más preocupantes. Este discurso se produce durante una videoconferencia ampliada organizada antes de la cumbre del G7 en Evian.
“Se está formando un consenso internacional”, aseguró al principio, subrayando que “hay una necesidad urgente de actuar”. El Jefe de Estado advirtió contra un deterioro gradual de la situación: “Los desequilibrios globales son persistentes y se han ampliado en los últimos años, poniendo en peligro el crecimiento económico y la estabilidad financiera”.
La coordinación se considera “crucial”
Para Emmanuel Macron, la respuesta sólo puede ser colectiva. “Corregir los desequilibrios globales es una responsabilidad compartida, tanto por las economías superavitarias como por las deficitarias”, insistió. Sobre todo, destacó un área clave: “la resincronización y coordinación de un enfoque apropiado entre Europa, China y Estados Unidos son absolutamente cruciales”. A falta de acuerdo, el riesgo es evidente, según él. Sin coordinación, el planeta podría sufrir “ajustes económicos y financieros brutales”. Por el contrario, un reequilibrio controlado podría convertirse en “un motor de crecimiento estable” y “sostenible”.
La reunión reúne a los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) que se reunirán el lunes en Evian. Dato destacable: China también estuvo representada, a través del Viceprimer Ministro Zhang Guoqing. En esta videoconferencia también participaron otros actores, entre ellos la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. También estuvieron presentes varios países invitados a la cumbre de Evian: Brasil, Corea del Sur, India, Kenia y Egipto.
Los desequilibrios en el centro de las próximas cumbres
El tema de los desequilibrios económicos debería estar en el centro de las discusiones del G7. Un punto delicado, sobre todo porque China no forma parte de él, a pesar de su papel central en estas cuestiones. El asunto no terminará ahí. También debería debatirse en el próximo G20, previsto para finales de año en Estados Unidos, esta vez con la presencia de Pekín. Suficiente para prolongar las discusiones… y poner a prueba la capacidad real de las grandes potencias para ponerse de acuerdo.

