Amif ve la geopolítica y la falta de planificación como obstáculos para la agricultura

La dependencia brasileña de insumos importados y la falta de planificación integrada del agronegocio están entre los principales obstáculos a nuevas inversiones en el sector forestal, en evaluación de Adriana Maugeri, presidenta de Amif (Asociación Mineira da Indústria Florestal).
Durante la participación en el Eloos ItatiaiaEn Belo Horizonte, el ejecutivo afirmó que el actual escenario geopolítico ha aumentado la incertidumbre para las empresas que necesitan tomar decisiones de largo plazo.
“Lamentablemente nuestra dependencia de insumos externos sigue siendo muy alta. Esto dificulta los planes de expansión, las inversiones y los nuevos proyectos. Son decisiones de mediano y largo plazo que son más inestables en este momento”, dijo. CNN Agro.
Según Maugeri, el sector forestal brasileño está capitalizado y tiene potencial para crecer, pero enfrenta inseguridades legales, económicas y geopolíticas. Compara la situación con un “poderoso motor” que podría ofrecer resultados aún mejores si hubiera más previsibilidad.
Brasil es actualmente uno de los mayores exportadores mundiales de productos forestales, particularmente celulosa. El segmento atiende a una variedad de mercados internacionales y juega un papel importante en la balanza comercial brasileña.
Pese a ello, el presidente de Amif evalúa que los cuellos de botella en el suministro de insumos, los altos costos y las dificultades logísticas afectan la competitividad del sector.
“Incluso cuando hay recursos disponibles para invertir, los insumos a menudo no llegan cuando se necesitan. Esto termina frenando la producción”, afirmó.
La agricultura como cuestión de seguridad nacional
Para Maugeri, el momento político que precede a las próximas elecciones debería aprovecharse para ampliar el debate sobre la estructuración de políticas para el agronegocio.
El ejecutivo defiende que el sector sea tratado como un tema estratégico de Estado, y no sólo como una agenda de gobiernos específicos.
“La agricultura debe ser vista como una cuestión de seguridad nacional. Estamos hablando de seguridad alimentaria y también de seguridad energética”, afirmó.
Según ella, las iniciativas aisladas no son suficientes para resolver los desafíos que enfrentan las cadenas productivas. Como ejemplo citó el Programa Nacional de Fertilizantes.
“No tiene sentido aumentar la producción de fertilizantes si la infraestructura sigue siendo deficiente e impide el flujo de producción. Tampoco tiene sentido ampliar la oferta si faltan trabajadores cualificados. Falta un enfoque integrado”, afirmó.
Integración entre cadenas de producción.
Otro punto planteado por el presidente de Amif es la necesidad de una mayor coordinación entre los distintos segmentos del agronegocio.
En su valoración, las distintas cadenas productivas tienden a actuar de forma aislada y sólo se unen ante crisis o dificultades comunes.
“La agricultura brasileña es muy diversa. Hay cadenas más grandes y más pequeñas, pero todas son importantes. Lo que me preocupa es que interactúan sólo en momentos de dificultad”, afirmó.
Para el dirigente, el país necesita construir una estrategia de largo plazo que considere de manera coordinada infraestructura, logística, insumos, seguridad laboral y jurídica.
“No tiene sentido querer resultados diferentes utilizando las mismas herramientas de siempre”, concluyó.



