El almacenamiento flexible gana protagonismo con los avances en la automatización

El avance de la automatización logística en América Latina acelera una transformación estructural en sector de almacenamiento y aumenta la presión sobre los modelos tradicionales, considerados rígidos y poco adaptables a las nuevas demandas operativas.
Según la consultora Ken Research, el mercado de automatización logística en la región estaba valorado en 1.100 millones de dólares. Market Data Forecast proyecta que se espera que el segmento de manipulación de materiales crezca a una tasa anual del 9,8%, pasando de 3 mil millones de dólares en 2025 a 6,4 mil millones de dólares en 2033.
El movimiento sigue la creciente adopción de la robótica, inteligencia artificial y sistemas automatizados en operaciones logísticas. En la práctica, sin embargo, la evolución tecnológica se ha topado con un cuello de botella: la infraestructura de almacenamiento físico no avanza al mismo ritmo.
Según Fábio Maioli, CRO de Reconlog, empresa especializada en almacenamiento flexibleel sector vive un momento de inflexión.
“La logística ha evolucionado muy rápidamente en los últimos años, pero la infraestructura se ha quedado atrás. Hoy ya no tiene sentido pensar en el almacenamiento como algo fijo. Las empresas necesitan estructuras que sigan el ritmo de la operación, y no al revés”, destacó el ejecutivo.
En este escenario, los modelos de almacenamiento flexible ganan terreno al permitir a las empresas ampliar o reducir la capacidad según la demanda, sin necesidad de inversiones permanentes en estructuras fijas.
Entre las soluciones desarrolladas por la compañía se encuentra el RL360, un modelo de almacenamiento modular creado para atender operaciones con mayor necesidad de adaptación y escalabilidad.
La propuesta contempla una rápida ejecución, un mejor aprovechamiento del espacio, con luces libres de hasta 50 metros, y la posibilidad de adaptación a diferentes segmentos industriales y logísticos.
Según Maioli, el cambio también cambia la forma en que las empresas ven el almacenamiento temporal, que ya no se considera sólo una medida de emergencia y pasa a formar parte de la planificación estratégica.
“La flexibilidad no es improvisación. Es una decisión de negocio. Las empresas más maduras ya han entendido que tener una estructura adaptable significa ganar velocidad y reducir el riesgo”, afirmó.
La valoración del sector es que estructuras más flexibles ayudan a reducir cuellos de botella logísticos, mejorar el alineamiento entre la demanda y la capacidad instalada y acelerar los procesos de expansión o reconfiguración operativa.
Reconlog afirma tener más de 3,7 millones de metros cuadrados de almacenes instalados en el país utilizando el modelo de almacenamiento flexible.
Para los próximos años, la expectativa del mercado es que la infraestructura logística estará cada vez más impulsada por la demanda, reemplazando proyectos a largo plazo con modelos capaces de responder rápidamente a las fluctuaciones del mercado.
“La lógica ha cambiado. Antes, la empresa construía para predecir el futuro. Ahora necesita estar preparada para responder rápidamente a las exigencias del mercado”, concluyó Maioli.


