Con el fin de la escala 6×1, las mujeres tienen más acceso al trabajo, dice ministra

La ministra de la Mujer, Márcia Lopes, considera que el fin de la jornada laboral de un solo día libre a la semana, denominada 6×1, es una “exigencia de nuestro tiempo” y permitirá a las mujeres tener un mayor acceso al mercado laboral.
“Cuidarán mejor su salud, sus relaciones familiares y territoriales. No tengo ninguna duda de que el fin de la escala 6×1 es una exigencia de nuestro tiempo”, afirmó.
El extremo de la escala de 6×1 es la bandera principal que exhibirán las manifestaciones de trabajadores en este feriado del 1 de mayo.
Márcia Lopes habló en exclusiva con el pasado miércoles (29), tras participar de un evento en la sede del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), en Río de Janeiro.
Los comentarios sobre el cambio de jornada laboral se producen en momentos en que el Congreso Nacional analiza el Proyecto de Ley (PL) 1838/2026, iniciado por el gobierno federal, que reduce el límite máximo de jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, garantizando dos días de descanso semanal remunerado sin reducción salarial.
El gobierno Lula pidió un régimen de urgencia en la tramitación del PL, que hasta la tarde del jueves (30) seguía esperando una orden del presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta (Republicanos-PB), para ser analizada por la Cámara.
También se están tramitando en la Cámara dos Propuestas de Enmienda a la Constitución (PEC), la PEC 221/19 y la PEC 8/25, que también abordan el fin de la escala 6×1. El miércoles pasado (29), la Cámara Legislativa creó una comisión especial para analizar el asunto.
Dañado por 6×1
Al defender la postura a favor de poner fin a la escala 6×1, la ministra Márcia Lopes es categórica al afirmar que las mujeres son las principales perjudicadas por la actual escala laboral.
“No hay duda de eso”, dice.
La ministra señala que las mujeres siempre se han sentido agobiadas, entre otras razones, por el carácter machista de la sociedad.
“A las mujeres, históricamente, se les ha asignado el doble o el triple de jornada laboral. Además del trabajo remunerado, siempre han dedicado gran parte de su tiempo al trabajo no remunerado”, explica.
“Cuando terminan una etapa de la jornada laboral, a pesar de estar cansados, inician otras etapas, ya sea estudiar, cuidar la casa, los hijos, los quehaceres”, agrega.
Más que colaborar para combatir la sobrecarga de trabajo de las mujeres, Márcia Lopes cree que el fin de la escala 6×1 es una forma de mejorar la empleabilidad de las mujeres y reducir la desigualdad de género en el mundo del trabajo.
“Al llegar al final de la escala 6×1 y trabajar por la igualdad salarial, las mujeres tendrán muchas más posibilidades de acceder al trabajo y obtener mejores espacios y condiciones laborales”, afirma, destacando a las mujeres periféricas y negras entre las beneficiadas.
Desigualdad salarial
Datos del V Informe de Transparencia Salarial y Criterios de Remuneración, publicado por el Ministerio de Trabajo y Empleo, el lunes pasado (27), revelaron que las mujeres brasileñas reciben, en promedio, un 21,3% menos que los hombres en el sector privado con 100 o más empleados. Es decir, por cada R$ 1.000 de salario de un hombre, la mujer recibe R$ 787.
La Ley N° 14.611, de julio de 2023, refuerza la igualdad salarial entre hombres y mujeres por el mismo rol. Las empresas con 100 o más empleados deben tomar medidas para garantizar esta igualdad, incluida la divulgación de los salarios.
Reflexiones positivas
Para la ministra de la Mujer, el fin de la escala de un solo día de descanso semanal se traducirá en efectos positivos para las propias empresas, como la reducción del absentismo (ausencias, retrasos y salidas anticipadas), y para la economía del país.
“Aporta mucha más dignidad, trae tiempo libre que servirá incluso para ir al cine, visitar un museo, poder comer mejor, organizar tu comunidad, tu territorio, poder emprender”, enumera.
Estudios de impacto
Varios estudios intentan estimar los efectos de la reducción de la jornada laboral en el país. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) señala daños a la competitividad del sector y calcula una pérdida de R$ 76 mil millones en el Producto Interno Bruto (PIB, conjunto de bienes y servicios producidos en el país y aumento de precios del 6,2%, en promedio).
La Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC) señala que reducir la jornada laboral aumentaría los costos salariales en un 21% y la presión inflacionaria, con un traspaso de los precios al consumidor que alcanzaría el 13%.
Una encuesta del Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas (Ipea), institución del Ministerio de Planificación y Presupuesto, sostiene que los costos de una posible reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales serían similares a los impactos observados en reajustes históricos del salario mínimo, lo que indica una capacidad de absorción de la medida por el mercado laboral.
Presión popular
La ministra Márcia Lopes, que también preside el Consejo Nacional de los Derechos de la Mujer –foro que lleva la participación de la sociedad civil al gobierno– informó a que grupos de mujeres ya buscaron coordinaciones con los presidentes Hugo Motta, de la Cámara, y Davi Alcolumbre, del Senado, para presionar por la aprobación del fin de la escala 6×1.“
Las mujeres son fuertes, están movilizadas y ya lo están haciendo”, afirmó.
“Por supuesto que hay posiciones encontradas, esto es parte de la democracia, pero tengo la impresión de que muy pronto alcanzaremos este derecho en Brasil”, concluye.
Las declaraciones de la ministra se produjeron después de participar de un evento en el que el BNDES anunció R$ 80 millones para iniciativas que beneficien a las mujeres empresarias y al “trabajo de cuidados” en la periferia.
Ejemplos de iniciativas de atención incluyen cocinas comunitarias, lavanderías públicas y bibliotecas de atención.
Para la directora Socioambiental del BNDES, Tereza Campello, también presente en el encuentro, el final de la escala 6×1 está estrechamente vinculado a la mejora de las condiciones de vida de las mujeres.
“La lucha para que cambiemos esta situación de 6×1 es precisamente tener derecho a cuidarnos, tener derecho al fin de semana, al autocuidado”, afirmó.



