La contaminación lumínica aumenta en todo el mundo pero ha disminuido significativamente en Francia

La contaminación lumínica sigue aumentando a nivel mundial, según un estudio publicado en Naturaleza y visto por El mundo. Los investigadores utilizaron datos satelitales de la NASA entre 2014 y 2022 y observaron un aumento general del 16%. Pero la cifra oculta fuertes disparidades regionales. La situación se deterioró significativamente durante este período en Asia (+38%) y África (+21%), mientras que Europa registró una caída del 4%.
Algunas caídas se explican por crisis, como en Ucrania (-36%), afectada por la guerra. O los períodos de confinamiento durante el Covid-19, cuando las economías mundiales se encontraron casi paralizadas. Pero las políticas públicas proactivas también juegan un papel importante.
Este es el caso de Francia, donde la luminosidad nocturna ha caído un 33% en nueve años. Un resultado atribuido a un denso marco legislativo, reforzado desde el entorno de Grenelle. Varias ciudades siguen una política de extinción total (a menudo en las ciudades pequeñas) o parcial (en Montpellier por ejemplo) de la iluminación en los lugares públicos.
Efectos directos sobre la salud y la biodiversidad
Sin embargo, estos datos deben matizarse por lo que los investigadores consideran sesgos. Los satélites capturan imágenes en mitad de la noche, cuando el alumbrado público suele estar apagado, y miden mal ciertas longitudes de onda, particularmente las de los LED. Por lo tanto, esta aparente caída no siempre refleja la realidad sobre el terreno.
Más allá de observar el cielo, la lucha contra la contaminación lumínica tiene efectos directos y cada vez más documentados sobre la biodiversidad y la salud humana.


