Conferencia en Colombia analiza menor uso de combustibles fósiles

Representantes de alrededor de 60 países y gobiernos locales, pueblos indígenas, comunidades tradicionales, organizaciones sociales, científicos y diplomáticos se reunirán en la ciudad de Santa Marta, Colombia, a partir de este viernes (24), para la 1ª Conferencia Internacional sobre la Transición Alejada de los Combustibles Fósiles.
El principal objetivo del encuentro es recaudar subvenciones que ayuden en la preparación de la Hoja de Ruta para una transición energética, que reduzca cada vez más la dependencia global de los combustibles fósiles.
Impulsada por los gobiernos de Colombia y Países Bajos, la conferencia funcionará como un espacio para profundizar los debates de manera horizontal y democrática.
“No pretende servir como órgano de negociación, ni constituye parte de ningún proceso o iniciativa de negociación formal, y no pretende reemplazar la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. [UNFCCC, na sigla em inglês]”, informan los organizadores.
El programa incluye debates organizados en torno a tres ejes:
- Superar la dependencia económica,
- Transformación de la oferta y la demanda, y
- Promover la cooperación internacional y la diplomacia climática.
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También se prevé crear una coalición de países dispuestos a iniciar un proceso concreto de transformación a través del intercambio de experiencias e iniciativas financieras, fiscales y regulatorias implementadas a nivel nacional.
Además de los diálogos sectoriales, el programa incluirá la puesta en marcha de un Panel Científico para la Transición Energética y una asamblea de personas. La Cumbre de Líderes se llevará a cabo los días 28 y 29 de abril, cuando cerrará la Plenaria General.
Mapa de ruta
La Hoja de Ruta es una propuesta brasileña lanzada en noviembre de 2025, durante la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), en Belém (PA).
En la capital de Pará, sin consenso para que el tema sea incluido en el documento final de la COP30, 80 países apoyaron la idea de construir una estrategia global alejada de los combustibles fósiles.
Mapa do Caminho, que se espera que sea entregado en noviembre, antes de la COP31, en Antalya, Turquía, está en proceso de construcción. Actualmente, la presidencia brasileña de la COP analiza los aportes recibidos en una convocatoria pública internacional, que finalizó el 10 de abril.
Cinco meses después del lanzamiento de la propuesta, países que en conjunto representan una gran parte del mercado de combustibles fósiles, como Australia, Canadá, México, Noruega y la Unión Europea, reafirmaron su interés en el debate. Entre los países que no tienen intención de participar se encuentran Estados Unidos, China e India.
Organizaciones sociales
Con una fuerte movilización social a favor de la propuesta en Brasil, varias organizaciones presentaron aportes. Desde pueblos indígenas hasta redes que representan a cientos de instituciones.
En evaluación del especialista en Conservación de WWF-Brasil, Ricardo Fujii, la delegación brasileña llega a la Conferencia de Santa Marta con la oportunidad de desempeñar un papel estratégico en la construcción de consensos y la transformación de iniciativas globales en acciones efectivas.
“En un momento de inestabilidad internacional, el liderazgo brasileño puede ayudar a articular esfuerzos formales e informales, fortaleciendo la cooperación climática y entregando respuestas concretas para la sociedad”, afirma.
La iniciativa de Colombia, uno de los países que conforman el territorio amazónico, también fue destacada por organizaciones sociales.
La coordinadora de Océanos de Greenpeace Brasil, Mariana Andrade, considera simbólico que la primera conferencia internacional para discutir una transición energética justa tenga lugar en la región, en momentos en que los intentos de explorar petróleo en Foz do Amazonas representan una advertencia.
“La exploración de petróleo y gas en la Amazonia tendrá importantes consecuencias socioambientales locales y globales, ya que el bioma es esencial para mantener el equilibrio climático mundial. En Santa Marta, esperamos que los países refuercen la urgencia de detener la expansión de la industria fósil en la Amazonia antes de que el daño sea irreversible”, concluye.


