Los agentes de seguridad privada podrán derribar drones sin esperar al ejército

Ante el aumento de los incidentes relacionados con drones, el gobierno francés prevé ampliar las capacidades de respuesta confiando nuevas prerrogativas a actores privados. El miércoles 8 de abril de 2026, el Secretario General de Defensa y Seguridad Nacional (SGDSN), Nicolas Roche, detalló ante los diputados un importante avance integrado en el proyecto de actualización de la ley de programación militar (LPM) 2024-2030.
Hasta ahora, sólo las fuerzas armadas y de seguridad estaban autorizadas a intervenir contra los drones, pero su número no les permite cubrir todos los lugares sensibles. En un contexto marcado por la democratización de los drones civiles, este enfoque parece insuficiente. “La lucha contra los drones debe adaptarse a la evolución de la amenaza, que ya no se compone simplemente de estos drones de diseño militar”, explicó Nicolas Roche, refiriéndose a “los pequeños drones que a menudo se venden comercialmente”. […] que han causado perturbaciones en la continuidad de actividades esenciales para la vida de la nación”.
Muchas perturbaciones en 2025
Las perturbaciones observadas en 2025 en varios aeropuertos europeos ilustran esta evolución de la amenaza. Más allá de la infraestructura aérea, lugares sensibles como bases militares, instalaciones energéticas o establecimientos penitenciarios son sobrevolados periódicamente, a veces sin darse cuenta y otras intencionadamente. Para responder a esta realidad, se podría autorizar a los responsables de seguridad de los operadores de importancia vital (OIV) a “implementar un determinado número de dispositivos para bloquear o neutralizar los drones”.
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Esta nueva capacidad seguirá estando estrictamente regulada. Sólo puede utilizarse en caso de “amenaza inminente o debido a una prohibición de sobrevuelo por razones militares o de seguridad pública”, precisó Nicolas Roche, quien insiste en las garantías ofrecidas: los agentes deben estar “autorizados, entrenados, controlados”. Está en marcha una fase experimental que deberá continuar hasta el verano para “identificar soluciones técnicas innovadoras” que permitan proteger de forma sostenible los aproximadamente 1.500 lugares sensibles identificados en Francia.



