Las muertes por malaria en tierras yanomami disminuirán un 80% en 2025, dice el gobierno

El Ministerio de Salud publicó este miércoles (8) un nuevo informe sobre la situación de los indígenas en el territorio yanomami, en Roraima, el mayor en extensión del país. Según el ministerio, se registró una reducción del 80,8% en las muertes por malaria, en la comparación entre finales de 2025 y enero de 2023, año en que el gobierno declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Nacional (ESPIN). para enfrentar la crisis humanitaria que vivía la comunidad tradicional, que sufría la invasión de los mineros.
El informe cita un aumento del 75,9% en el número de pruebas realizadas mediante detección activa. Las pruebas para detectar la enfermedad también se ampliaron de 144.986 a 257.930 pruebas en 2025.
Según el documento, las muertes por desnutrición también registraron una importante caída del 53,2% entre 2023 y 2025. Durante el período, el número de niños menores de cinco años con peso adecuado aumentó del 45,4% al 53,8%.
También hubo un aumento en el número de niños monitoreados del 70,1% al 85,1%. También disminuyó la desnutrición grave. Los niños con muy bajo peso disminuyeron del 24,2% al 15,2% en el período. Los datos aparecen en el Informe N° 9 del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) yanomami.
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Según el boletín, la atención de infecciones respiratorias agudas aumentó un 254% entre 2023 y 2025. Como resultado, la letalidad de la enfermedad se redujo en un 76% y el número de muertes en un 16,7%. desde el inicio de la respuesta a la Emergencia de Salud Pública.
En el ámbito de inmunización, el Ministerio de Salud confirmó un aumento del 40% en el número de dosis aplicadas en 2025 respecto a 2023 – de 31.999 a 44.754. El porcentaje de niños menores de un año con esquema completo de vacunación se duplicó con creces en el período, pasando del 27% en 2023 al 60,6% en 2025. Entre los niños menores de cinco años, el aumento fue del 47,4% al 78,3%, reflejando el fortalecimiento de las acciones de vacunación rutinaria.
Según la Secretaría de Salud Indígena del Ministerio, Lucinha Tremembé, los resultados reflejan la ampliación del acceso a la salud en el territorio, reafirmando el compromiso con la protección de la vida y la promoción de la salud de los pueblos indígenas.
“Estamos avanzando consistentemente en la mejora de la salud en el territorio yanomami, con una reducción de las muertes y, principalmente, de las muertes por causas prevenibles, como la desnutrición y la malaria. Estos resultados reflejan el esfuerzo constante de la actual administración por fortalecer la presencia del Estado, garantizando una atención integral, calificada y respetuosa de las especificidades culturales de los pueblos indígenas”, señaló.
Servicios
Entre los avances citados por el gobierno federal está la ampliación de la fuerza laboral de salud en el territorio. Desde el inicio de la emergencia sanitaria, el número de profesionales se ha más que triplicado, pasando de 690 a más de 2.130 trabajadores que trabajan directamente en las aldeas, en la Casa de Salud Indígena (Casai), en Boa Vista, y en las estructuras del Distrito Sanitario Especial Indígena Yanomami.
En el ámbito de infraestructura, el COE Yanomami destacó la realización de 261 intervenciones en sistemas de abastecimiento de agua, además de la instalación de más de mil 400 filtros, contribuyendo al acceso a agua segura.
También se implementaron 61 sistemas de energía solar y se realizaron mejoras en las unidades de salud, consolidando una base más robusta para la atención primaria en el territorio.
Otro hito importante en este período de emergencia nacional fue la remodelación y ampliación del Centro de Referencia en Salud Indígena (CRSI) en el Eje Base Surucucu, en el interior del territorio.
Desde su reestructuración, el sitio, referente dentro de la Tierra Indígena, ya ha brindado 4.374 servicios ambulatorios. De ellos, 2.081 fueron exámenes de laboratorio y 328 exámenes de ultrasonido. La unidad atiende a 48 comunidades, además de concentrar la mayoría de las mudanzas en la región.
“La estructura calificada ha contribuido a mejorar la gestión clínica, fortalecer los vínculos con las comunidades y organizar los flujos de atención”, dice el Ministerio de Salud, en una nota.


