En “Mochi”, “Dumpling” o “Nice cube”… ¿Cuál es esta tendencia en juguetes antiestrés?

Son las estrellas de las redes sociales. Con sus estilos, texturas y colecciones, los juguetes antiestrés están más de moda que nunca. Caen igualmente bien en manos de niños y adultos. Su bajo precio es un verdadero punto fuerte, especialmente a la hora de realizar una compra de última hora, especialmente durante las Rebajas de Verano, que comienzan este miércoles.
“Uno de los fenómenos más llamativos”
Directamente desde Estados Unidos, los juguetes antiestrés hacen las delicias de Instagram y TikTok en todo el mundo. En Francia, en las tiendas, están entre las principales tendencias. Desde principios de año, se han vendido en Francia cerca de medio millón de juguetes antiestrés, indica Circana*. “Se están consolidando como uno de los fenómenos más importantes del mercado del juguete”, asegura Franck Mathais, portavoz del Joué Club. El éxito de estos juguetes se basa en una combinación muy efectiva de placer sensorial, colección, sorpresa y viralidad en las redes sociales. »
Al igual que Lego para los juegos de construcción, la amplia gama de juguetes antiestrés permite ampliar el público objetivo de compradores. “Se trata de objetos que manipulamos, que amamos, proporcionando un efecto relajante y antiestrés especialmente apreciado por niños, adolescentes e incluso adultos”, analiza Thierry le Lan, director de compras de King Cadeau. Una tendencia que se manifiesta a partir de “los 11 y 12 años”, según Emilie Sanson, fundadora de la agencia de comunicación Rezo Kids. El slime, el juguete que amamos y tocamos, no es nuevo. Los juguetes antiestrés son cada vez más populares. »
Placer sensorial desarrollado
Ultraflexibles y particularmente suaves, estos objetos proporcionan una sensación de compresión suave y fluida. Su tacto aterciopelado y su paulatino retorno a la forma inicial (el efecto ascenso lento) las convierten en las experiencias sensoriales más populares del momento. Entre ellos se encuentra Schylling, que está disfrutando del éxito con NeeDoh, Antsy Labs, Tangle Crations, Zury y Cray Aaron’s.
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Estos juguetes pueden tener forma de pelotas, animales o estrellas, rellenos de gel o espuma, con colores pasteles o traslúcidos y diferentes texturas. Entre ellos, el “Dumpling”, popularizado por Squishy Dumpling, que se caracteriza por un gel muy flexible que proporciona una satisfactoria sensación de presión, el “Nice cube”, famoso por la gama NeeDoh, más denso, que ofrece una sensación de resistencia y frescura durante la manipulación, el “Crunchy”, que incorpora perlas que crean una sensación de crujido o arrugado al presionarlo o el “Mochi”, muy elástico y suave. “Los Squishy Dumplings, los Nice Cubes y los Mochi se han convertido en auténticos fenómenos de consumo, tanto entre los niños como entre los jóvenes”, afirma Franck Mathais.
“Compra impulsiva” y pieza de colección
Estos juguetes vienen en multitud de modelos para coleccionar. “Derivados del slime, los Squishies son coleccionables, sus universos son muy variados, desde los animales hasta los alimentos más ‘kawaii’, en una estética directamente inspirada en la cultura asiática que influye fuertemente en las tendencias actuales de los juguetes”, explica Thierry le Lan. Y el director del Rey Jouet aporta otro argumento de peso para el éxito de estas creaciones: “su precio atractivo permite una compra espontánea y placentera y fomenta el coleccionismo. »
Con un precio medio de 6,13 €, estos pequeños objetos con una dimensión emocional se han consolidado como un regalo extra. “A los adultos les puede hacer reír tener una pelota antiestrés en la mano, especialmente en un entorno profesional”, añade Emilie Sanson. ¿Pero no se desinflará esta tendencia?
“Más allá de un simple efecto moda, nos encontramos ante un producto verdaderamente ‘disruptivo’ y todos los indicadores que seguimos nos hacen creer que esta dinámica debería extenderse mucho más allá del inicio del curso escolar, con un potencial de desarrollo aún importante en los próximos meses”, asegura el responsable de compras de King Cadeau.
Por último, una prueba más del éxito de los objetos antiestrés y para no quedarse sin stock, algunas personas no dudan en hacerlos ellas mismas, como un Squichy. Una práctica que también es muy compartida en las redes sociales. Tú decides !
