“¿Qué crees que esto evitará? “… El ministro se enoja con quienes quieren “aire acondicionado en todas partes”

La cuestión se debate en medio de una ola de calor. ¿Deberíamos instalar aire acondicionado en todas partes para hacer frente al calentamiento global? Para Monique Barbut, la respuesta es clara. La ministra de Transición Ecológica dijo estar “horrorizada” por esta idea, durante un viaje a Airparif en París el viernes. Pide no confundir solución de emergencia y estrategia sostenible, mientras dos tercios de Francia siguen aplastados por temperaturas excepcionales.
“Me horroriza la gente que me dice: ‘Oh, pon el aire acondicionado en todas partes’. “, dijo a los periodistas. Para ella, esta visión no tiene sentido. Instalar aires acondicionados no soluciona nada en esencia. Esto no protege ni los ecosistemas ni las actividades humanas ya debilitadas por el aumento de las temperaturas.
Una respuesta considerada ilusoria
El ministro insiste en los límites de esta solución. “Muy bien, vamos a poner aire acondicionado en todos lados. ¿Crees que esto evitará un incendio forestal? ¿Crees que eso evitará que una cultura no exista? ¿Crees que esto evitará la muerte de los animales que vemos? ¿Qué crees que evitará esto? Nada”, continuó. Comentarios claros, que pretenden hacer que el debate vuelva a centrarse en las respuestas reales que deben darse.
En el panorama político, las posiciones divergen. La Asamblea Nacional defiende un “plan masivo de climatización”. Los ecologistas, por su parte, advierten del riesgo de “empeoramiento” del calor asociado a estos aparatos, aunque aceptan su uso en determinados casos, en particular para los servicios públicos. Una línea divisoria clara sobre cómo gestionar los episodios extremos.
Adaptar toda la economía
Para Monique Barbut, el aire acondicionado puede tener un lugar, pero limitado. “No es adaptación. Es una medida de emergencia que tal vez podamos tomar. Es evidente que es necesario que la gente no se asfixie, estamos de acuerdo, pero esto no es adaptación al cambio climático”, recordó. En otras palabras, brindar alivio inmediato sin perder de vista las transformaciones a largo plazo.
Porque la cuestión va mucho más allá del confort térmico. “La adaptación es una política a largo plazo y no involucra sólo al Ministerio de Medio Ambiente como tal”, sino que “implicará cambios en la industria, la agricultura, el transporte y, finalmente, en toda la economía”, insistió. Una reforma global, mientras que la actual ola de calor apenas comienza a disminuir en algunos departamentos, y se espera un descenso gradual de las temperaturas en los próximos días.


