Conozca la selección de Japón, los próximos oponentes de Brasil

Después de empatar con Suecia, Japón se aseguró un lugar en la siguiente fase y será el rival de la selección brasileña en el Mundial de 2026. Los dos se enfrentarán el lunes (29), a las 14 (hora de Brasilia), en Houston, Estados Unidos, uno de los países anfitriones de la competición.
El partido marca el inicio de los octavos de final del Mundial, fase que reúne a 32 equipos que compiten por el título.
La selección japonesa quedó segunda en el Grupo F, liderada por Holanda. En la fase de grupos, la selección asiática goleó a Túnez, marcando cuatro goles ante la selección africana, descalificada de la competición. En el duelo contra Holanda, el marcador quedó empatado 2-2, en la primera ronda del Mundial.
Japón es un equipo con un nivel técnico cada vez mayor y el enfrentamiento no tiene favoritos, valora el comentarista de fútbol de televisión brasil y de Radio NacionalLuciana Zogaib.
“[O Japão] Es un equipo que juega en transición rápida, es un equipo que tiene equilibrio emocional, incluso cuando está detrás logra sacar el resultado, como pasó en el partido contra Holanda”.
En 2025, Japón también derrotó a Brasil en un amistoso, a finales de 2025, en Tokio, por 3-2. En aquella ocasión, el técnico de la selección brasileña, Carlo Ancelotti, pidió a los jugadores brasileños que desarrollaran “resiliencia mental” y afirmó que el equipo necesitaba aprender de los errores.
“Los japoneses son mentalmente fuertes y pondremos nuestro esfuerzo [emocional] a prueba en este partido”, bromeó Zogaib.
El comentarista también recordó que, desde el enfrentamiento con Brasil, el año pasado, Japón no ha perdido un solo partido. “Llegan motivados al Mundial”, destacó.
La evolución del fútbol japonés es clara, añadió Rachel Motta, también comentarista deportiva de televisión brasil. Llama la atención sobre la agilidad del equipo en el contraataque.
“El equipo japonés puede que no tenga tantos jugadores hábiles o conocidos, sin embargo, el contraataque japonés es su arma, marcan muy bien y luego tenemos que demostrar habilidad”, acusó.
“Aparte de Vini Jr., no hemos visto mucha habilidad en la selección brasileña”, criticó.
Zico y el fútbol japonés
La perspectiva del duelo conmueve a los aficionados brasileños, que han visto el crecimiento del fútbol japonés. El país contaba con expertos brasileños, como el jugador Zico, Arthur Antunes Coimbra. Contribuyó a la profesionalización del deporte en el país asiático y dirigió a la selección japonesa en el Mundial de 2006.
“Que no se moleste el hincha del Flamengo, pero con Flamengo fueron 20 años y con Japón fueron 22”, bromeó, en una entrevista con agencia brasilen abril.
Fuera del campo, los dos países mantienen una larga relación, considerando como un hito la llegada de 800 japoneses en el barco Kasato Maru, en 1908, que vinieron a trabajar en las plantaciones de café de São Paulo.
Actualmente, Japón es uno de los principales socios de Brasil en Asia. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, los países, en los últimos años, buscan fortalecer alianzas y cooperación en el área comercial de ciencia y tecnología.
Entre las áreas más prometedoras, según la agencia, destacan las tecnologías de la información y las comunicaciones, la aeroespacial, la robótica, las ciencias médicas y de la salud y las energías renovables.
Japón es también uno de los mayores inversores de Brasil, con 22.800 millones de dólares en existencias (invertidas o en circulación). Las inversiones japonesas están diversificadas e incluyen sectores como el de la automoción, el de materiales eléctricos y el del acero.
En 2023, los datos más recientes indican que el intercambio comercial bilateral fue de 11.700 millones de dólares, con un superávit para Brasil de 1.500 millones de dólares. Las exportaciones brasileñas a Japón fueron principalmente productos como mineral de hierro, pollo, café, aluminio y maíz, mientras que las importaciones incluyeron autopartes, compuestos químicos, instrumentos de medición y control y circuitos integrados.
Los japoneses eligieron São Paulo
Desde la llegada del barco Kasato Maru a São Paulo, la comunidad japonesa ha crecido. La Embajada de Japón estima que en el país viven 2 millones de japoneses y sus descendientes, la mayor población japonesa fuera de Japón. Y, como no podía ser de otra manera, la influencia cultural ha dejado su huella en varios ámbitos, como la agricultura, la gastronomía y las artes marciales.
São Paulo tiene la comunidad japonesa más grande de Brasil. El barrio Liberdade tiene todo el ambiente de Japón, con fachadas escritas con ideogramas y arquitectura oriental.
Pero hay otras ciudades brasileñas también marcadas por la presencia de estos inmigrantes, como Assaí, en Paraná; Ivoti, en Río Grande del Sur; y Tomé-Açu, en Pará.
Según el MRE, los japoneses representan alrededor de cuatro de cada diez del millón de extranjeros que viven en Brasil. En el país insular, al otro lado del mundo, viven 200.000 brasileños, según cuentas del gobierno japonés.
“El vínculo humano es uno de los principales activos de las relaciones Brasil-Japón y estimula el diálogo y la cooperación”, afirmó el ministerio.


