“Puro infierno”… ¿Cómo sobrevivir al interminable “túnel de junio”?

Estas semanas previas a las vacaciones de verano podrían ser sinónimo de ligereza y alegría. Un período de calma después de un año escolar y profesional ajetreado. Y, sin embargo, para muchas familias junio es nada más y nada menos que un largo túnel.
“¿El mes de junio para los padres que trabajan? Puro infierno”, escribe Maud, de 41 años, que respondió a nuestra convocatoria de testimonios. Ella explica: “Hay ferias, salidas escolares en las que hay que preparar un picnic, aquellas en las que necesitas una gorra y una botella de agua, acompañantes, vales de salida para firmar… Pero también bodas, bautizos y otras celebraciones familiares. Y si en el lado laboral te encuentras con seminarios de mitad de curso o asambleas generales, tu calendario se convierte en un auténtico nivel de experto en Tetris”.
Teatro y club de ponis
Y no es Adeline, una lectora de 45 años, quien dirá lo contrario. Para ella, el mes de junio viene acompañado de la celebración de la escuela primaria de su pequeño, la del pony club, actuaciones de canto, danza y teatro, reinscripciones para las próximas actividades de vuelta al cole… Pero también los exámenes de su hijo mayor y su búsqueda de un programa de estudio y trabajo. Y eso no es todo.
“Cuando tienes la oportunidad de ser madre y maestra de escuela, duplicas todo eso con tu propia fiesta escolar, la actuación de tus alumnos, el consejo escolar, las próximas clases que se organizarán, los pedidos de libros y cuadernos, los folletos que se harán y luego se devolverán a los padres, la comida de fin de curso con los compañeros y la salida de fin de curso en medio de la ola de calor”, afirma. Me quito el sombrero.
Un momento crucial para las familias
Como habrás comprendido, el mes que precede a las vacaciones de verano es un período complejo para los padres –hola madres y su carga mental–, abrumados por una lista de tareas pendientes infernal y tan largo como tu brazo.
“ Junio es central tanto para el verano como para el inicio del año escolar. Es toda la anticipación sobre los meses venideros lo que lo convierte en un momento crucial en la vida de los padres. Algunos padres lo temen, o incluso lo anticipan a partir de abril, para intentar que este mes de junio sea lo más ligero posible. »
Pero precisamente, ¿cómo sobrevivimos a lo que ahora llamamos con picardía entre daronnes –mientras lloramos por dentro– este largo “túnel de junio”?
Ayúdense unos a otros, agrupen, prioricen
“No existe una solución milagrosa pero el objetivo es superarla de la forma más pacífica posible”, responde la psicóloga. La recomendación de que quizás no hagamos lo suficiente es pedir a los demás adultos de referencia del niño, o incluso a la famosa comunidad de padres, que compartan determinadas tareas, en un sistema de reciprocidad y ayuda mutua. » Por ejemplo, si los hijos de cada uno comparten las mismas actividades extraescolares, ¿no puede una familia gestionar la inscripción para el atletismo de vuelta al cole y la segunda, la de danza?
Mutualizar también significa equilibrar las tareas entre los padres, cuando sea posible. “¿Cómo luchar contra el túnel de junio? Ya sean 2, incluso 3 si podemos incluir a la familia. Rechacen ciertas cosas y planifiquen días o incluso noches sin nada”, añade nuestra lectora Maud.
Priorizar y retroceder
Priorizar es también uno de los consejos de la psicóloga Aline Nativel Id Hammou: “Como padres, tenemos obligaciones y responsabilidades, pero también tenemos que distinguir qué es obligatorio y qué no”. Por ejemplo, ¿es realmente necesario renovar el stand de la feria este año si ya estamos abrumados por otras 1.000 actividades?
También existe la idea de repartir las tareas en el tiempo, priorizando lo imprescindible (plazos de inscripción en particular) y posponer otras tareas para un poco más tarde, como reservar excursiones para las vacaciones. “Querer gestionarlo todo ahora es una especie de ilusión que te agota y que no resulta tan beneficiosa”, subraya la psicóloga. Con el riesgo de llegar de rodillas de vacaciones.
La agenda de un ministro, o casi
Para algunas familias, descargar ciertas tareas a veces es más fácil de decir que de hacer (y eso es normal). “El objetivo tampoco es hacerles sentir culpables, sino decirles que debemos aprender un poco del último mes de junio. Durante mis consultas, pregunto a los padres cómo vivieron el mes de junio del año pasado, para dar un paso atrás respecto de las cosas positivas y negativas, para no caer en un sistema de repetición”, especifica la psicóloga Aline Nativel Id Hammou.
Entre los más vulnerables también se encuentran familias monoparentales, padres separados, madres solteras e incluso madres solteras. Si es posible, ampliar su red de apoyo podría aligerar su ya apretada agenda.
Para todos, no vamos a mentir, tener un agudo sentido de organización es una de las claves del éxito. Por su parte, Adeline, madre y profesora de escuela, ha desarrollado una organización digna de un jefe de Estado (pero no remunerada).
“ Mi único consejo para vivirlo mejor: anotarlo todo en mi agenda para no olvidarme de nada y recordarme tres días antes de la fecha prevista. Como, “Atención, mi hija hace un picnic con su clase dentro de tres días, recuerda comprar algo de comer”. O: “Mañana última clase de baile, hay que coser el disfraz para el espectáculo”. ¡Esto alivia mucha carga mental! »
Durante las olas de calor, tenga cuidado con el sobrecalentamiento.

