Una botella dejada en el ataúd, los bomberos llamaron al crematorio sobrecalentado

La alerta se dio el miércoles 27 de mayo en horas de la mañana. Mientras se realizaba una cremación, la temperatura de uno de los incineradores del crematorio de Héricourt aumentó. Los equipos instalados en Alto Saona hicieron que la temperatura aumentara repentinamente hasta los 1.100 grados, frente a los 900 grados en épocas normales, informa Francia 3 Borgoña-Franco Condado. Los bomberos fueron movilizados para esta inusual intervención que no causó daños ni heridos. “No hubo pánico”, asegura a nuestros compañeros el director de equipamiento.
Probablemente nunca se aclarará el origen de este estallido, ya que todos los rastros han desaparecido definitivamente entre las llamas. Pero según el responsable de la escena, la hipótesis más probable se basa en la presencia de una botella de líquido inflamable en el ataúd. “Alcohol o perfume”, explica el director a Francia 3.
Casi uno de cada dos fallecidos en cremación
Estos líquidos altamente inflamables generan repentinamente un exceso de energía y hacen que la temperatura aumente de manera anormal. El responsable del lugar alerta a la población sobre los peligros de estos depósitos prohibidos. También está prohibido colocar dispositivos que funcionen con baterías en los ataúdes. En Francia, casi la mitad de los funerales terminan en cremación. Una tendencia alcista.
