¿Qué es un “miembro asociado”, ese estatus especial que Merz ofrece a Ucrania?

Ucrania pronto fue invitada a la mesa de los Veintisiete, pero ¿sin derecho a sentarse? Ante un proceso de adhesión a la UE que promete ser largo y plagado de obstáculos, el canciller alemán Friedrich Merz se sacó de la chistera una propuesta sin precedentes: conceder a Kiev el estatus de “miembro asociado”.
En una carta dirigida en particular al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, obtenida este jueves por la AFP, el líder alemán no oculta su pragmatismo: “Es evidente que no podremos completar con éxito el proceso de adhesión en un futuro próximo, teniendo en cuenta los innumerables obstáculos y las complejidades políticas de los procedimientos de ratificación”. Por tanto, plantea la idea de este nuevo estatus de “miembro asociado”, un paso “decisivo” antes de la “membresía plena y completa”. Pero, concretamente, ¿cómo sería este estatus?
Eurodiputados sin voto y un comisario sin cartera
Lejos de ser una “membresía ligera” rebajada según Berlín, esta fórmula permitiría a Ucrania participar en determinadas reuniones del Consejo Europeo, enviar diputados europeos “asociados” (que se sentarían pero sin derecho a voto) y tener un comisario europeo “asociado” (sin cartera). Una forma de establecer políticamente Kiev en Europa y al mismo tiempo facilitar el acceso a los fondos europeos y al mercado común.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, nunca lo ha ocultado: pide una “adhesión plena”, si es posible en 2027, después de haber obtenido el estatus de candidato oficial en 2023. La reciente llegada al poder en Hungría de Péter Magyar da nuevas esperanzas para el inicio oficial de las negociaciones, pero el camino sigue siendo inmenso, sobre todo en el aspecto agrícola, que preocupa mucho a Francia.
“Más simbolismo que política”
Entonces, ¿esta idea de “miembro asociado”, un avance real o simplemente un truco publicitario? Para Florent Marciacq, investigador asociado del Ifri y secretario general adjunto del Centro franco-austriaco de movilización en Europa (CFA), la iniciativa alemana es sobre todo una respuesta a corto plazo: “Es más un simbolismo que una política. Pero habría tenido más sentido en 2022”, analiza, recordando que la idea de una adhesión gradual circula desde hace varios años.
Este proyecto alemán, sin embargo, destaca por su carácter ultraespecífico. “Si tomamos la versión de Merz, se trata de una propuesta que sólo se dirige a Ucrania. Estamos en un caso que la diferencia de otros países que quieren unirse a la UE, como algunos países de los Balcanes”, subraya el investigador.
“Cuidando la cabra y la col”
Un trato especial que sacude la lógica europea. “No sabemos realmente en qué escala se sitúa la política de integración: ¿en una cuestión de geopolítica y de solidaridad o en una lógica de mérito? En este último caso, no entendemos por qué Ucrania tiene un trato preferencial… Estas confusiones arrojan un poco de duda sobre la coherencia de la política de adhesión”, lamenta Florent Marciacq.
Para el experto, Europa, como siempre, intenta sobre todo eludir los vetos bilaterales de algunos países miembros que ralentizan el proceso. “La UE se ha acostumbrado a implementar trucos para mantener las cosas simples… Pero la mayoría de las veces se trata de propuestas vacías”, dice, señalando los defectos legales de un sistema así. “Tener un Estado asociado al derecho europeo pero que no puede participar, si dura, plantea un problema a nivel jurídico. Es un Estado de segundo nivel”.
El despertar estratégico de Alemania
El experto cree que es probable que la propuesta de Friedrich Merz “sinceramente no conduzca a ninguna parte”. Pero esconde una señal positiva: el regreso de Alemania a la escena diplomática europea.
“En los últimos años, Alemania ha tenido que afrontar numerosos desafíos internos, lo que le ha hecho perder interés en la ampliación”, observa Florent Marciacq. Tenemos la sensación de que los alemanes por fin están abriendo los ojos. »


