Pilar Ramírez: ‘Fixer’ da un paso al frente para La Libertad Avanza en Buenos Aires

Pilar Ramírez, líder de la bancada del partido gobernante en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, tiene un rasgo particular –y poco común– dentro del ecosistema libertario.
El legislador de 48 años inspira respeto y mantiene diálogo con una amplia gama de actores políticos, tanto dentro de La Libertad Avanza como fuera de sus filas. Quienes la conocen la describen como una “reparadora” en varios frentes: un activo valioso en un momento difícil para un partido gobernante brevemente eclipsado por el escándalo que rodea a Manuel Adorni, jefe de gabinete del presidente Javier Milei y figura principal del LLA en el distrito.
Para Ramírez, 2026 comenzó con un enfoque claro: fortalecer la posición del partido morado y refinar su estrategia en la Ciudad de Buenos Aires, un bastión tradicional del PRO, donde el ex presidente Mauricio Macri gobernó durante ocho años y luego retuvo influencia al instalar a su primo Jorge Macri como alcalde y extender el control de su partido sobre la capital.
El primer paso de Ramírez fue crear una escuela de formación para las filas locales de La Libertad Avanza, con el objetivo de desarrollar una nueva generación de líderes profesionales. La iniciativa fue respaldada por su amiga cercana, la jefa del Gabinete Presidencial, Karina Milei, más conocida como “el Jefe” o “La Jefa”, apodo que le dio su hermano, el Presidente. Más allá de su papel en el ahora desaparecido “triángulo de hierro” que una vez dominó el Estado, Karina preside LLAnationwide. A través de ese vínculo, Ramírez ejerce mucha más influencia de lo que muchos suponen.
Está en constante contacto con “The Boss” y su relación se extiende mucho más allá de la política: comparten cenas semanales y van juntos al cine y al teatro. El vínculo se remonta a una presentación arreglada por el esposo de Ramírez, el empresario inmobiliario Darío Wasserman, quien una vez invitó a cenar a los hermanos Milei simplemente para conocerlos.
Con el tiempo, esa conexión se profundizó y Pilar y Karina se han vuelto más cercanas. Ramírez se convirtió en líder del grupo del partido libertario en la Legislatura de la ciudad en 2023 y, ese mismo año, en presidente del partido en la capital del país. Mientras tanto, su esposo fue designado presidente del Banco Nación en diciembre pasado.
La llegada de Ramírez a las filas libertarias inicialmente llamó la atención, dado su pasado político. Ramírez trabajó anteriormente como gerente de publicidad y marketing en la aerolínea estatal Aerolíneas Argentinas entre 2008 y 2015. “Nunca fui una activista”, dijo una vez sobre ese período, que coincidió con la prominencia de figuras como Axel Kicillof, ahora gobernador de la provincia de Buenos Aires, y Mariano Recalde, un destacado senador y figura de La Cámpora.
Las reuniones con Adorni comenzaron en febrero para discutir un paquete de proyectos de ley que había preparado durante su campaña de 2025 para un escaño en la Legislatura de la ciudad, uno que ganó pero que finalmente nunca ocupó. El objetivo es subrayar que La Libertad Avanza tiene su propia agenda para la capital, distinta a la de Jorge Macri. Las propuestas incluyen fuertes recortes de impuestos y controles más estrictos sobre el espacio público.
Adorni había sido el candidato natural para desafiar al PRO y al alcalde Jorge Macri en las elecciones locales de 2027, pero sus perspectivas se han atenuado tras una serie de titulares negativos vinculados a investigaciones sobre su riqueza y activos.
Ramírez, sin embargo, se mantiene optimista. Ella cree que Adorni ha dado las explicaciones necesarias, se ha disculpado cuando correspondía y que la controversia ya ha quedado atrás, dicen las fuentes.
A pesar de las especulaciones, sus allegados insisten en que ella misma no está considerando postularse para la alcaldía. En cambio, su enfoque sigue siendo consolidar la estructura de La Libertad Avanza en la Ciudad y avanzar en su agenda legislativa. “Queremos que la Legislatura sea la más reformista de la historia”, le dice a cualquiera que la escuche, independientemente de su afiliación política.
Ramírez mantiene buenos vínculos con la organización juvenil Las Fuerzas del Cielo y la red de profesionales La Púrpura. Sus líderes la consideran accesible y capaz –alguien que escucha– y los grupos no tienen planes de construir una estructura que rivalice con la de ella en la capital.
Entre los legisladores peronistas de la Ciudad, la percepción es similar: se la considera mesurada, poco propensa a ataques innecesarios y talentosa para conversar. Aun así, no la consideran “una conversa”, a pesar de sus inicios en La Cámpora.
Para los legisladores peronistas de la Ciudad, la impresión es la misma: se la ve mesurada, no propensa a ataques innecesarios. “Ella tiene el don de la palabra”, dijo uno. Aun así, no la consideran “una conversa”, a pesar de sus inicios en La Cámpora.
A principios de este mes, Karina Milei cumplió 54 años. El primer saludo público vino de su hermano, el presidente Javier Milei, quien publicó una foto de celebración en Instagram. Es seguro asumir que Ramírez ya le había enviado un mensaje privado a “El Jefe”, dada su cercanía.



