Enfermera dice que psiquiatra restó importancia a la crisis de Maradona durante la hospitalización domiciliaria

Diego Maradona sufrió un repentino cambio de humor que fue minimizado por su psiquiatra durante el período de hospitalización domiciliaria en el que falleció, dijo este martes ante el tribunal una enfermera que atendió a la leyenda del fútbol durante el juicio por su muerte.
Maradona falleció en su casa el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, por un edema agudo de pulmón seguido de un paro cardiorrespiratorio, tras ser sometido a una neurocirugía.
El juicio sobre su muerte, que se desarrolla en San Isidro, al norte de Buenos Aires, examina si recibió la atención médica adecuada y si los siete miembros de su equipo médico pueden tener alguna responsabilidad por su muerte.
La enfermera Cinthia Córdoba, que atendió a Maradona pero no está entre los imputados, dijo al tribunal: “De un momento a otro se puso muy agitado, de la nada. No reconocía a nadie y seguía diciendo que lo estaban persiguiendo”.
“Le expliqué que era la enfermera, pero me pidió que me cambiara de ropa y me fuera porque creía que todo era parte de la persecución”.
Ante la situación, Córdoba telefoneó a la psiquiatra de Maradona, Agustina Cosachov, quien es una de las imputadas en la causa.
Sin embargo, según la enfermera, el psiquiatra desestimó el incidente.
“Ella me dijo: ‘¿Es por eso que me llamas?'”, recordó el testigo.
Luego, Córdoba buscó ayuda de otras personas dentro de la casa en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde Maradona recibía atención domiciliaria.
“Llamé a las puertas donde Jony [Maradona’snephew] y monona [the cook] estaban, pero ninguno de los dos respondió”, dijo.
Finalmente denunció la situación al coordinador de enfermería, Mariano Perroni.
Córdoba también declaró que, tras el incidente del 14 de noviembre, el personal de enfermería recibió instrucciones de no contactar directamente con los médicos tratantes, bajo amenaza de despido. En cambio, debían comunicarse únicamente a través de la persona que coordinaba la atención domiciliaria de Maradona.
El testigo, que trabajó en la casa durante siete de los 14 días que Maradona permaneció bajo internación domiciliaria, recordó también que dos días antes de su muerte no quería comer ni levantarse de la cama.
Dijo que informó esto a los médicos pero no recordaba haber recibido ninguna respuesta.
Junto a Cosachov, otros seis profesionales de la salud, entre ellos médicos, enfermeras y un psicólogo, enfrentan cargos de homicidio con “dolo eventual”, un concepto legal según la ley argentina que alega que previeron la posibilidad de que sus acciones u omisiones pudieran resultar en la muerte del exfutbolista, pero procedieron de todos modos.
Todos se han declarado inocentes.
Se espera que el juicio continúe al menos hasta agosto.
– TIEMPOS/



