1976, el año en que el Woodstock provenzal ardió en llamas

Un horno bajo el sol de Provenza. Ese año, la discoteca acababa de abrir sus alas, pero el rock resistía en Provenza. El fin de semana del 24 de julio de 1976, hace justo 50 años, el circuito Paul Ricard de Castellet acogió durante tres días un festival lleno de ambición, el Riviera 76.
Su promotor, el joven Michael Lang, había sido uno de los cofundadores de Woodstock. Quería reproducir las recetas del legendario festival de música que, en 1969, había pasado a la historia. Pero como revela el documental Riviera 76 – El Woodstock olvidado En France.tv, no pasó absolutamente nada según lo planeado…
153 cajas de películas olvidadas
A excepción de algunos asistentes al festival y periodistas que entonces debían tener apenas 20 años, casi todo el mundo lo ha olvidado. Riviera 76. 153 cajas llenas de películas tomadas durante el evento tuvieron que ser encontradas en un sótano para que hoy afloren a la superficie los recuerdos de este festival de verano, no muy parecido a los demás. Un gran acontecimiento, pero un verdadero fiasco, al que vuelve hoy el documental de Christophe Duchiron, Riviera 76 – El Woodstock olvidado, retransmitido por France.tv.
Las grabaciones cinematográficas de “Riviera 76” esperaron 50 años en su caja.– Francia.tv
Para ponerse de humor, ¡saca del armario las gorras Paul Ricard! En efecto, es el 23 de julio de 1976, hace justo 50 años, cuando el circuito de Fórmula 1 del pequeño pueblo de Castellet (Var), no lejos de Toulon, se prepara para acoger “36 horas de música en 350 hectáreas de césped”, como indican los carteles de Riviera 76. En el programa, tres días: Joe Cocker, el ya legendario grupo francés Magma; Gil Scott-Heron; o la cantante Betty Davis. Grandes nombres del momento.
Seis cámaras, una película nunca editada
Detrás de sus rizos dorados, Michael Lang, de 32 años, quiere intentar repetir el éxito del memorable festival de Woodstock que coorganizó. Del 15 al 18 de agosto de 1969, el evento reunió a 400.000 hippies y chicos cool hasta la granja Max Yasgur en Bethel, Estados Unidos, que acudieron a aplaudir a Janis Joplin, Santana, Greateful Dead, The Who e incluso Joe Cocker, las estrellas de la época. De este acontecimiento histórico se hizo una película que obtuvo el premio del jurado en Cannes en 1970 y el Oscar al mejor documental en 1971.
Para Lang, todas las luces están en verde, sobre todo porque Joe Cocker estará presente con sus músicos. Y por eso el joven organizador, junto con sus colaboradores, también proporcionó los medios para filmar Riviera 76 : seis cámaras, una Luma (cámara en brazo articulado, etc.). Nunca editados, encontrados en un sótano en 2023, los carretes inmortalizados hace cincuenta años (algunos en color; otros en blanco y negro; con sonido, o no; utilizables, o no, etc.) hoy sirven como software espía. Y con la ayuda de muchos testigos de la época, la historia que nos cuentan puede hacernos reír además de llorar.
Anita Boman, una asistente al festival, evoca hoy en la película de Christophe Duchiron “un momento ligeramente alucinatorio”. Rémi Champseix, también asistente al festival, recuerda que había “mucha gente drogada, música sin parar”, que “era un pedacito de paraíso, de verdad”. O el infierno. Porque en el circuito Paul Ricard, donde se ha instalado un escenario de 600 m2, nada sale según lo previsto.
“Riviera 76” reunió a unos 35.000 espectadores, frente a los 200.000 previstos.– Francia.tv
Si nos apresuramos a Castellet, Riviera 76 apenas repostar. 35.000 personas, como máximo, según el periodista de Var Matin Daniel Alfandari, que cubrió el evento. Se esperaban 200.000. Para que os hagáis una idea, 35.000 es menos que en el U Arena de París, que puede acoger a 45.000 personas en conciertos… Y evidentemente, los espectadores delante del escenario de Castellet no pagaron todos los 80 francos exigidos en la entrada (el equivalente a 12 euros…), muchos de ellos entraron haciendo trampa.
Cabeza de cartel del festival, Joe Cocker lucha por subir al escenario el domingo. Completamente drogado, borracho, tambaleándose, volvió al backstage entre los abucheos del público después de sólo seis canciones. Y se involucra Jean-Louis Fargette, figura de la mafia de Var. Apodado “el jabón” por su capacidad de escapar siempre de los dedos de la justicia, el matón quiere su parte del pastel y viene a rescatar al organizador. Lang, que no puede pagar lo que le exigen, negocia con Fargette una parte de los derechos de la película. Riviera 76 que está preparando… ¡y que nunca verá la luz! No faltan anécdotas y Riviera 76 – El Woodstock olvidado los recuerda con un placer casi culpable. Lo disfrutamos.
Secuencias musicales excepcionales
Sin duda demasiado corta (60 minutos), la película de france.tv también sabe, y quizás sobre todo, reservar verdaderos momentos de gracia. Además del relato cronológico, perfectamente documentado con imágenes de época e ilustrado con numerosos testimonios (¡el director llegó a encontrar al director del circuito Paul Ricard en 1976!), las secuencias musicales reveladas, aunque fugaces, son excepcionales.
Betty Davis, cuyo documental “Riviera 76 – Forgotten Woodstock” revela su deslumbrante actuación.– Francia.tv
Ciertamente descubrimos a Joe Cocker, que es sólo una sombra de sí mismo. Pero también asistimos, casi atónitos, a extractos del colocar de la tigresa Betty Davis, reina del funk antes de su tiempo, tan provocativa detrás de su micrófono en 1976 como lo sería Madonna mucho después… La exmujer de Miles Davis finalmente no hizo carrera.
Nuestro dossier sobre “Festivales”
Exhumadas, las imágenes del “Woodstock olvidado” que se nos han revelado se destacan hoy como un verdadero hito de una era que entonces vivía sus últimas horas. Los de una época que los menores de… 50 años no pueden conocer, por supuesto, pero que, mientras los festivales del verano de 2026 están en pleno apogeo, pueden saciar de nostalgia a los mayores tanto como abrir el apetito a los más jóvenes.
