Por qué agregar la circunstancia del racismo inclina el caso

Se trata de un giro procesal que rediseña por completo el juicio que está por venir. Cuando la investigación llegó a su fin y la Fiscalía de Valencia presentó su auto de procesamiento, los jueces de instrucción dictaron auto de procesamiento complementario. Los catorce jóvenes acusados en el caso del asesinato de Thomas Perotto, asesinado en noviembre de 2023 durante el baile de Crépol (Drôme), están siendo procesados ahora con la agravante de racismo.
Hasta ahora, la fiscalía había descartado esta calificación. Pero tras las observaciones realizadas por varias partes civiles, los magistrados instructores optaron por incluirlo en el expediente. En concreto, esta decisión modifica el baremo de las penas impuestas al acusado ante el Tribunal de lo Penal. Sin esta circunstancia agravante, las personas procesadas por asesinato o intento de asesinato se arriesgaban a una pena máxima de treinta años de prisión penal.
“Por asesinato e intento de asesinato, la pena impuesta es de treinta años de prisión penal. Con este agravante, la pena aumenta a cadena perpetua”, resume Denis Dreyfus, abogado de 44 partes civiles (incluidos los heridos y el comité organizador del baile). Un cambio importante en la escala penal que aumenta considerablemente lo que está en juego en el futuro juicio para todos los acusados.
“Se dijeron a sí mismos que no les creíamos”
Para los representantes de las víctimas, esta iniciativa representa un alivio esperado desde hace tres años. Denis Dreyfus saluda una decisión “tomada de forma totalmente independiente por jueces que conocen el caso”: “De manera bastante contradictoria, la fiscalía citó los dieciséis testimonios que unánimemente denuncian insultos antiblancos pronunciados como “estamos aquí para plantar a los blancos”, pero no extrajo las consecuencias. »
Para sus clientes, el sentimiento de abandono se desvanece poco a poco: “Los reconforta. Después del horror que vivieron, con comentarios que no inventaron y que escucharon, llegaron al punto de decir que no les creían”.
La misma satisfacción ofensiva de Frédéric Pichon, abogado de los partidos civiles y figura conocida de la derecha radical (ex presidente del GUD, ahora asesor del medio de comunicación de extrema derecha Frontières): “No es una sorpresa. Es algo que estaba en el fondo de manera absolutamente evidente, que habíamos dejado de lado para comprar la paz social. En este caso, algunos habían presentado los hechos como una pelea entre bandas rivales. Allí adquieren otra dimensión: la de una redada, de una redada organizada con un objetivo evidente. motivo racista.»
“Plazo extremadamente corto” y sospecha de presión
Por parte de los abogados de los acusados, la reacción es eléctrica. “Muy molesta”, la señora Élise Rey-Jacquot, que defiende a tres de los principales sospechosos, denuncia un método procesal injusto: “Esta decisión llega cuando para los jueces la investigación parecía haber terminado. Sólo nos queda un mes para presentar solicitudes de documentos y poder impugnar esta acusación complementaria. Esto deja un tiempo extremadamente corto, que no habría sido el caso si hubiera intervenido durante el tiempo de la investigación judicial”.
Básicamente, la abogada señala la falta de nuevos elementos que justifiquen tal cambio: “Todos estos testimonios fueron recogidos durante la investigación flagrante, antes de la apertura de la investigación judicial. » Para ella, el momento plantea interrogantes: “La defensa no descarta la hipótesis de que los jueces cedieron a la presión política y mediática. »
El enigma de la prueba ante los tribunales
Más allá de la batalla política, la adición de este aumento de sentencia planteará un desafío legal formidable ante el Tribunal Penal. Como nos recuerda Me Élise Rey-Jacquot, “esta acusación no dice que hubo premeditación con connotaciones raciales”. “Una agravante puede ser subjetiva pero también objetiva”, insiste.
Sin embargo, la investigación aún no ha permitido identificar con certeza al autor del apuñalamiento mortal de Thomas. ¿Cómo podemos probar la intención racista del autor del golpe fatal si no sabemos quién lo llevó a cabo? Es sobre este defecto que la defensa pretende lanzar una respuesta masiva, con probables solicitudes de actos y recursos de nulidad antes del auto de acusación definitivo.


