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Editorial

BALANCE DE FIN DE AÑO, PARA QUÉ?

Contrario a lo que, con buenas intenciones, otros le proponen; aquí en Arroyo Diario le damos las razones suficientes para no hacer ningún balance.

Imagen de BALANCE DE FIN DE AÑO, PARA QUÉ?
30/12/2015

Por Juan Pablo Broin

Si hace balance se dará cuenta que termina el año con más kilos que los que tenía allá por enero. Se sentirá mal porque nunca se cuidó y terminará por sufrir mañana a la hora del brindis preguntándose cuántas calorías tiene tal o cual fruta abrillantada del pan dulce. No haga balance y coma tranquila.

Si hace balance se dará cuenta que aún no le devolvieron el dinero que prestó pese a que le habían asegurado que se lo re integraban en un par de días. Se sentirá mal porque esa persona a quien usted le prestó dinero, cambió su auto pero se olvidó de la deuda con usted; y así terminará indignado con ella y no tendrá ganas de saludarla mañana. No haga balance y deséele buen año (sin olvidar los intereses).

Si hace balance descubrirá que sus hijos han crecido más de lo que usted esperaba, se dará cuenta que los límites que no les puso en enero no se los pondrá en diciembre. Y se terminará por sentir más vieja. No haga balance y mañana baile lo que más pueda (aunque después las piernas le terminen doliendo).

Si hace balance descubrirá que tampoco este año conoció el lugar que siempre quiso conocer. Y lo más probable es que recuerde que tampoco ahorró para hacer ese viaje en las próximas vacaciones. No haga balance y vacacione donde le de sus bolsillos.

Si hace balance se pondrá melancólico pensando en las amistades que quedaron en el camino pese a que le habrían prometido lealtad eterna. Piense en positivo: mañana tendrá que enviar menos sms (que a propósito no son baratos). No haga balance y ya tendrá tiempo para hacer nuevas amistades.

Si hace balance se dará cuenta que probablemente no logró alcanzar tampoco lo que le quedó del balance del 2012, 2013 y 2014. No haga balance y directamente relájese, disfrute y viva.... Después de todo, en el 2016, Dios mediante, vendrá.

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